Energía limpia

departamento de Cochabamba, la que incrementará de tres a 27 megavatios la generación de energía limpia y renovable para el Sistema Interconectado Nacional (SIN).El número de aerogeneradores subió de dos a diez tras la adquisición e instalación de los ocho nuevos equipos –con capacidad...

departamento de Cochabamba, la que incrementará de tres a 27 megavatios la generación de energía limpia y renovable para el Sistema Interconectado Nacional (SIN).El número de aerogeneradores subió de dos a diez tras la adquisición e instalación de los ocho nuevos equipos –con capacidad para generar 3 megavatios cada uno– que demandaron la inversión de 64,5 millones de dólares financiados por el Estado, a través del Fondo para la Revolución Industrial Productiva (FINPRO).La primera fase del parque eólico fue inaugurada el 2 de enero de 2014, y tras la apertura de la segunda fase y el incremento sustancial de generación de energía limpia, el Jefe de Estado anunció que se tiene previsto la implementación de una tercera fase que permitiría al Parque Eólico de Qollpana alcanzar una producción de 51 megavatios.Sea como fuere, lo cierto es que al impulsar la generación de energía limpia y renovable, como la eólica, no solo se opta por una gran alternativa a la contaminante y no renovable energía generada por combustibles fósiles, sino que es andar por el camino correcto para frenar el calentamiento global y cuidar el medioambiente.No se debe olvidar que la energía eólica es uno de los recursos energéticos más antiguos explotados por el ser humano, con la ventaja de que es la más eficiente de todas las energías renovables, porque convierte en energía eléctrica la energía que produce un aerogenerador impulsado por el viento.Es una fuente de energía renovable que no contamina, es inagotable y reduce el uso de los combustibles fósiles, origen de las emisiones de efecto invernadero que causan el calentamiento global, y es una energía disponible en casi toda la superficie del planeta.Según el ministro de Hidrocarburos y Energía, Juan Carlos Sánchez, Bolivia produce 74,5 megavatios en energías limpias, pero en 2020 se espera subir a 540 megavatios –de los que al menos 200 megavatios provendrían de fuentes eólicas– con una inversión de 1.107 millones de dólares.En tanto que Eduardo Paz, presidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE-Corporación), informó que el consumo interno de energía en Bolivia es de alrededor de 1.300 megavatios y se cuenta con casi 1.800 megavatios disponibles, es decir, un excedente de 500 megavatios.No obstante, durante el primer semestre de este año, además de la segunda fase del Parque Eólico de Qollpana, se concluyó la segunda terna del Proyecto Chaco-Tarija y las líneas Sucre-Padilla, Sucre-Karachipampa-Potosí y la línea de transmisión Palca-Mazocruz.Y entre los proyectos en plena ejecución se encuentran la generación de electricidad en las plantas termoeléctricas de Warnes, del Sur y Entre Ríos; las hidroeléctricas en Río Miguillas, San José I y II, y Misicuni; la fase uno de generación solar en Oruro, la geotérmica en Campo Sol y otros proyectos de transmisión.Los datos de ENDE desvelan que entre los proyectos hidroeléctricos en su etapa de estudio están el Angosto del Bala, Carrizal, Río Ivirizu, Múltiple Rositas y Banda Azul; y entre los proyectos eólicos La ventolera en Tarija, Warnes, San Julián y El Dorado en Santa Cruz.Y aunque el actual porcentaje de megavatios que genera la energía eólica es mínimo (1.5%) y toda la energía limpia y renovable sólo alcanza al 4.1% respecto del total nacional de 1.800 megavatios; si en 2020 la energía ecológica alcanza –tal como pretende el gobierno– a 540 megavatios, es decir, el 30%, Bolivia podrá afirmar que sí lucha contra el calentamiento global y sí defiende el medio ambiente.La energía limpia y renovable no emite sustancias tóxicas y contaminantes que emite la energía generada con el uso de combustibles fósiles, muy perjudiciales para el medio ambiente, la salud del ser humano y de toda forma de vida en nuestro planeta.Además, la energía limpia no genera residuos ni contamina el agua y tiene una de las tasas más bajas de consumo del líquido, lo que también la convierte en clave para la preservación de los recursos hídricos. Por todo ello, la producción de electricidad limpia y renovable y su uso eficiente contribuyen al desarrollo sostenible, a la protección del medio ambiente y de la vida.


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