Imagínate corriendo

Además, cuando estás corriendo, estás sacando todo el dióxido de carbono de tus pulmones. El dióxido de carbono vuelve a la gente apagada, muerta, fría, cerrada; [está] bien para los árboles y muy mal para el hombre. Cuando estás corriendo tus pulmones se llenan de oxígeno y purifican...

Además, cuando estás corriendo, estás sacando todo el dióxido de carbono de tus pulmones. El dióxido de carbono vuelve a la gente apagada, muerta, fría, cerrada; [está] bien para los árboles y muy mal para el hombre. Cuando estás corriendo tus pulmones se llenan de oxígeno y purifican tu sangre, purifican todo el sistema.Correr contra el viento es la situación perfecta. Es una danza de los elementos. Además, mientras corres no puedes pensar; si estás pensando no estás corriendo de la manera adecuada. Cuando corres íntegramente, el pensamiento se detiene. Llegas a estar tan unido a la tierra que la cabeza deja de funcionar. El cuerpo está en una actividad tal que no queda energía para que la cabeza siga y siga: el pensamiento se detiene. Y en esos momentos de ausencia de pensamientos, tu existencia es pura, tú eres simplemente; no sabes quién.


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