Dilma, Dilma...
El resultado es que ahora el Estado brasileño —además en plena crisis económica— se encuentra manejado por la peor de las derechas, una derecha profundamente antipopular y espectacularmente corrupta (basta ver la lista de ministros del nuevo Gobierno que han tenido que renunciar por esta...
El resultado es que ahora el Estado brasileño —además en plena crisis económica— se encuentra manejado por la peor de las derechas, una derecha profundamente antipopular y espectacularmente corrupta (basta ver la lista de ministros del nuevo Gobierno que han tenido que renunciar por esta razón). Absolutamente triste y, al parecer, irreversible…Pero aquí resulta inevitable una pregunta: Dilma, ¿cómo se entiende que usted haya podido confiar en un personaje como Temer, que ha demostrado estar en las antípodas políticas del PT, y aceptar que sea nada menos que su Vicepresidente? ¿Acaso no se sabía cuál era su perfil? ¿Acaso recién ahora los ha sorprendido a ustedes con sus posiciones oligárquicas, antinacionales, neoliberales y carentes de toda ética? La explicación que se oye es que la alianza con él era la única posibilidad para poder conformar Gobierno. Si realmente es así, la pregunta es mucho más grave: ¿realmente lo importante era llegar al poder a como diera lugar? ¿Creían ustedes, Lula incluido, que tener la presidencia del país era más importante que la línea política del acuerdo? Ahí está el resultado. Llegó usted a la presidencia, pero el verdadero ganador político es el aliado inescrupuloso, que ahora se aprovecha cínicamente de esa alianza.¿Acaso en el PT no sabían, Dilma, que hay sumas que restan? Es aritmética elemental: cuando se suma números negativos en realidad se está restando… ¡Qué lamentable lección la que están aprendiendo en Brasil! En Bolivia afortunadamente estamos muy lejos de que pueda ocurrir algo semejante, pero tampoco estamos fuera de todo peligro, ya que a partir del año 2010 nuestro propio Presidente formuló textualmente que “es la hora de sumar”, refiriéndose en aquel momento a la lamentable alianza de algunos miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (fascistas ellos, golpeadores de indígenas ellos, banzeristas ellos) con el candidato del MAS Isaac Ávalos.Y en las últimas elecciones generales (2014), fue la ADN de Santa Cruz la que se alió con el partido de Evo. Y en estos momentos, tanto el Órgano Ejecutivo como el Legislativo, están plagados de antiguos militantes de la peor derecha colonial que —al olor del poder— se suman al antes odiado MAS; y, por supuesto, son otras tantas sumas que restan. Y la suma de las cooperativas mineras ¿no se acaba de demostrar que era una peligrosa resta?Incluso cabe preguntarse si la aparente suma de muchos militares de todos los rangos —que ahora incluso gritan Patria o muerte— es sincera y comprometida o puede, a largo plazo, convertirse en otra resta, de la que un día nos tendremos que arrepentir… Repito: estamos muy lejos de que aquí pueda ocurrir algo similar a lo de Brasil, pero no estaría mal que aprendiéramos de la amarga experiencia del PT y que nuestras fuerzas políticas, y sindicales gobernantes dejaran de creer que toda suma vale la pena, ¿no creen ustedes? *es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.


