Andrés Soliz Rada

Según reporta Fides, Soliz Rada fue uno de los políticos bolivianos más comprometidos con la defensa de los recursos naturales y desde la década de los años 60 del siglo pasado asumió una posición antiimperialista junto a Sergio Almaraz Paz.Fue parte del gobierno del general Juan José...

Según reporta Fides, Soliz Rada fue uno de los políticos bolivianos más comprometidos con la defensa de los recursos naturales y desde la década de los años 60 del siglo pasado asumió una posición antiimperialista junto a Sergio Almaraz Paz.Fue parte del gobierno del general Juan José Torrez –asesinado en mayo de 1976 en Buenos Aires por la anticomunista Triple A–, y tras el golpe del coronel Hugo Banzer fue exiliado y formó Alianza de Izquierda Nacional (ALIN) y fue parte del Grupo Octubre, que tenía como una de sus premisas la defensa de los recursos naturales como política central del Estado boliviano.Formó parte del equipo de prensa de Radio Fides y fue uno de los primeros ejecutivos del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de La Paz y luego de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Bolivia. Durante su exilio trabajó como periodista para la Agencia France Press (AFP) en varios destinos en Latinoamérica.También perteneció al grupo de periodistas que creó el semanario izquierdista Aquí, con el jesuita Luis Espinal Camps, quien sería secuestrado, torturado y asesinado por paramilitares que, liderados por Luis Arce Gómez y Luis García Meza, perpetrarían el cruento golpe de Estado del 17 de julio de 1980.A fines de la década de los años 80 fue militante de Conciencia de Patria (Condepa), como dirigente y como parlamentario, pero tras la muerte de Carlos Palenque tomó distancia de la lucha interna y decidió dedicarse a escribir sobre temas energéticos y la defensa del gas.Y en el marco de su defensa intransigente de la riqueza de todos los bolivianos, Soliz Rada fue autor del libro ‘La fortuna del presidente’, que ya está en la cuarta edición, una investigación periodista sobre el enriquecimiento de Gonzalo Sánchez de Lozada en el ejercicio del poder amparado por el MNR.Y como señala Eduardo Paz, ese texto es el más importante alegato documentado del tráfico de poder, la corrupción y la acumulación de riqueza a costa del Estado y del desarrollo de Bolivia.En ese contexto, el 22 de enero de 2006 asumió como ministro de Hidrocarburos del primer gobierno del presidente Evo Morales y fue uno de los principales artífices de la nacionalización de los hidrocarburos del 1 de mayo de 2006.Y como él mismo desveló, impulsó “el control estatal de toda la cadena productiva, el fortalecimiento de YPFB y la aplicación de auditorías petroleras que demostraron que las empresas adeudaban al país 1.600 millones de dólares por inversiones no efectuadas y utilidades no declaradas”.En ese sentido, la nacionalización abrió el camino a la recuperación de la renta petrolera para el país y los excedentes económicos de la explotación del gas han sido fundamentales para fortalecer el Estado nacional.“La nacionalización de un recurso estratégico, es el punto más alto del enfrentamiento de un país atrasado con el poder mundial”, señalaría Soliz Rada, en un artículo que publicó el 23 de mayo pasado en el portal digital Rebelión. Y razones no le faltaban, porque cuando un país –en el ejercicio de su soberanía– asume el control de sus recursos naturales, se pone en la mira de las compañías multinacionales que disponen de un innegable poder político producto de sus estrechas relaciones con gobiernos de las potencias capitalistas.Es que las transnacionales no sólo poseen una extraordinaria influencia sobre la sociedad a través de la publicidad, el marketing y su gran poder de comunicación y persuasión, sino que en el plano jurídico protegen sus inversiones al amparo de una tupida red de convenios, tratados y acuerdos internacionales que conforman un nuevo derecho corporativo global.Así fue Soliz Rada, un boliviano que dedicó su vida a defender los intereses de la patria y deja una prolífica obra en la que desgrana sus ideas sobre el nacionalismo emancipador de izquierda que lo coloca en la línea de Sergio Almaraz, René Zavaleta y Marcelo Quiroga Santa Cruz. Paz en la tumba de Andrés y consuelo para su familia.


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