Acuerdo Final de Paz
Este 24 de agosto fue un día histórico, ya que los delegados de la administración del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC-EP dieron fin a más de medio siglo de una guerra fratricida. Alcanzar el ansiado Acuerdo Final de Paz –que contiene seis puntos clave– fue fruto de cuatro...
Este 24 de agosto fue un día histórico, ya que los delegados de la administración del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC-EP dieron fin a más de medio siglo de una guerra fratricida. Alcanzar el ansiado Acuerdo Final de Paz –que contiene seis puntos clave– fue fruto de cuatro años de intensas negociaciones en La Habana (Cuba).El conflicto armado colombiano dejó al menos 220.000 personas asesinadas, 25.000 desaparecidas y 4.744.046 desplazadas en el periodo comprendido entre 1958 y 2012, según un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH).El documento acordado por las partes y firmado en el Salón de Protocolo de El Laguito de la capital cubana, recoge lo necesario para terminar un conflicto, cuyas negociaciones de paz en La Habana fueron garantizadas por Cuba y Noruega. “Este es el fin del conflicto armado, la guerra ha terminado”, sentenció victorioso el jefe negociador por el gobierno colombiano, Humberto De la Calle, después de firmar el acuerdo que es definitivo y no permite modificaciones, mientras que Luciano Marín Arango, líder guerrillero, alias Iván Márquez, aseguró: “hemos cumplido la tarea”.Es que pocos documentos tienen la trascendencia histórica del Acuerdo Final de Paz para Colombia, porque es la primera vez –después de cuatro intentos– que un gobierno colombiano y la guerrilla más grande que América Latina haya conocido, concluyen una negociación y los rebeldes aceptan deponer definitivamente las armas.Además, la salida política al conflicto armado no es sólo silenciar los fusiles de los bandos que estuvieron enfrentados, sino que también es el compromiso del gobierno colombiano para empezar con profundas reformas que allanen el escenario político para que la paz sea duradera.Pero ¿cuáles han sido los puntos que permitieron que la paz se imponga a la guerra?El primero es la transformación estructural del campo para crear condiciones de bienestar y buen vivir, promover la igualdad, erradicar la pobreza y garantizar el ejercicio pleno de los derechos de los habitantes del área rural.A ello se suma la ampliación y el fortalecimiento de la democracia para la construcción y consolidación de la paz, lo que permitirá nuevas fuerzas en el escenario político que enriquecerán el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales, y vigorizarán el pluralismo, la participación y la inclusión política.El tercer acuerdo apunta al cese del fuego, de las hostilidades y la dejación de las armas y de esta manera se creará las condiciones para la implementación del Acuerdo Final de Paz con la reincorporación de los guerrilleros a la vida civil, y la lucha contra organizaciones criminales sucesoras del paramilitarismo.El cuarto punto señala que para construir la paz es necesaria una solución definitiva al problema del narcotráfico, cultivos ilícitos de coca, producción y comercialización de drogas ilegales, en el marco de un enfoque general de respeto a los derechos humanos.En cuanto al resarcimiento a las víctimas del conflicto armado, se acordó luchar contra la impunidad mediante la investigación y la sanción de las graves violaciones a los derechos humanos, el esclarecimiento de la verdad, la búsqueda de los desaparecidos y la reparación del daño causado.En tanto que el sexto punto crea la Comisión de implementación, seguimiento y verificación del Acuerdo Final de Paz y de resolución de diferencias, integrada por representantes del gobierno y de las FARC-EP, y una segunda instancia integrada por representantes de los países que acompañaron el proceso de paz.En ese contexto, el Congreso, una vez que conozca el contenido completo, deberá dar el visto bueno y convocar a un referéndum a los 34 millones de electores, quienes el próximo 2 de octubre definirán el destino del Acuerdo Final de Paz. En ese contexto, los colombianos tienen en sus manos una decisión histórica y en el marco de su soberanía asumirán la decisión correcta, pero algo ya es innegable: se demostró que es posible derrotar a la guerra, cuando de verdad se desea y se busca la paz.


