El futuro está en riesgo
Los orígenes de este día datan de 1996, a raíz de la primera sesión del Foro Mundial de la Juventud que recomienda establecer la fecha. Tres años más tarde las Naciones Unidas declaran el 12 de agosto como Día Internacional de la Juventud.La recomendación fue que durante ese día se...
Los orígenes de este día datan de 1996, a raíz de la primera sesión del Foro Mundial de la Juventud que recomienda establecer la fecha. Tres años más tarde las Naciones Unidas declaran el 12 de agosto como Día Internacional de la Juventud.La recomendación fue que durante ese día se organizaran actividades que incentiven políticas en temas prioritarios como la educación, el empleo, el hambre y la pobreza, además de la salud, el medio ambiente, el uso indebido de drogas y la delincuencia juvenil.América Latina y el Caribe son las zonas con más altos índices de pobreza del mundo. Muchos jóvenes de la región tienen un acceso limitado a los servicios públicos, como el suministro de agua potable, las carreteras, la asistencia sanitaria y la educación.En Bolivia el panorama es similar o peor. Según datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), la tasa de desempleo era de un 15,5% en el 2010. Hoy la tasa de desempleo juvenil se ha duplicado.Cada año, egresan y se titulan 170 mil jóvenes de las universidades del país, sólo 80 mil consiguen trabajar (53%) y un 47% termina desempleado, subempleado o creando negocios propios que alientan a la informalidad y por lo tanto carecen de derechos sociales.De acuerdo al analista, Esteban Caballero, queda claro que en Bolivia las políticas dirigidas a este grupo de edad no han adquirido el mismo peso y relevancia que intervenciones dirigidas a otras etapas, como aquellas diseñadas para los primeros cinco años de vida.Empero, el panorama es aún más grave cuando hablamos de violencia, delincuencia, drogas y sexo. Las noticias de estos últimos años han mostrado a gritos que aquí hay un gran problema.En Bolivia, los índices de violencia crecen junto a los de embarazo no planificado que pone en riesgo los proyectos de vida de estos jóvenes. En el país, por día, se registran 246 embarazos en menores de 20 años, que se ven obligadas a dejar sus estudios, a vivir una gestación solitaria y a reproducir la pobreza.Pero traduzcamos en Tarija los problemas citados anteriormente. Según el “Programa de Atención Integrada al Continuo del Curso de la Vida” en el departamento existe un promedio de 2.737 embarazadas por año. La edad de estas jóvenes oscila entre los 15 y 18 años.Más aún, un factor agrava el hecho, pues hasta la fecha el Centro de Atención y Especialización de Prevención y Atención Terapéutica (Cepat), atendió a más de 60 niños, niñas y adolescentes entre edades de 12 a 18 años que han sido víctimas de violencia sexual en esta gestión. De estos casos, 40 son por violación agravada.En cuanto a drogas, ha crecido en más del 30% el consumo de estupefacientes en la ciudad y consta que en ciudades fronterizas como Bermejo y Yacuiba crece el número de menores que incurren en el consumo de alucinógenos.Y por si esto fuera poco, en julio pasado se registró una ola de suicidios en la que tres jóvenes terminaron con su vida. Si hacemos como, diario El País, un recuento de los casos de suicidio concluimos que la mayoría corresponden a jóvenes. Dato que debería alarmarnos.Finalmente en cuanto a delincuencia, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ha reportado que el 65% de los delitos en Tarija implican a menores.De esta manera, pensar en la juventud nos lleva a reflexionar, más allá de un día, sobre grandes problemas y desafíos, entre ellos la educación secundaria, la seguridad en los colegios, los valores impartidos en el hogar, la creación de empleo, entre otros.Hasta ahora la falta de acompañamiento de los gobiernos locales y nacionales, como así también la falta creación de vínculos de inserción, tanto en el laboral como en escuelas, ha orillado a muchos jóvenes a reproducir problemas estructurales. Así, la frase “el futuro está en los jóvenes” parece haber quedado colgada en el fondo del ropero.Recordemos que la Ley 342 de la Juventud establece que los pilares para garantizar a las y los jóvenes una vida plena tienen que ver con la mejora en la calidad educativa, el acceso a la salud, la educación sexual integral, el fomento a empleos dignos, la prevención de la violencia y la promoción de su participación activa.


