Crece la ciudad, crece el reto

El trabajo para la consolidación de ese documento inició en enero de este año y lograron incorporar a parte de las zonas de: Monte Sud, Pampa Galana, Morros Blancos, El Temporal, San Blas, Tablada Grande, Turumayo, Obrajes, Aranjuez, entre las principales.Antes se tenían reconocidos a unos 89...

El trabajo para la consolidación de ese documento inició en enero de este año y lograron incorporar a parte de las zonas de: Monte Sud, Pampa Galana, Morros Blancos, El Temporal, San Blas, Tablada Grande, Turumayo, Obrajes, Aranjuez, entre las principales.Antes se tenían reconocidos a unos 89 barrios, pero con la  aprobación de la ley se llegó a 130. De esta manera, la extensión de la mancha urbana de Cercado que era de 7.000 hectáreas quedó en 10.456 hectáreas.Sin duda, el crecimiento de las ciudades es bueno;  empero es también importante analizar de qué manera se expanden las obligaciones de las autoridades en una ciudad ahora más grande. De acuerdo, a los expertos uno de los mayores problemas que ocasiona el crecimiento es el ambiental, pero no es el único.  En 30 años, nuestras ciudades se han convertido en lugares atractivos para la población porque ofrecen más satisfactores para vivir pero también más problemas. Podemos nombrar entre los satisfactores: los espacios educativos, los servicios básicos completos, los emprendimientos comerciales y los recreacionales, entre otros.Empero, al concentrar la actividad comercial e industrial, ésta impacta al habitante de la ciudad con humos, desperdicios, basura, entre otros. Todo esto ocasiona además la incapacidad de gobiernos locales para manejarlos.Aquí la complejidad en la que se ven inmersas las ciudades grandes, pero sobre todo aquellas que no poseen ni ideas ni recursos económicos suficientes para resolver los problemas.El sociólogo y urbanista Jorge Karol considera a la ciudad como un organismo viviente y lo es sin duda. “Grandes ciudades, grandes problemas. Ciudades que crecen hasta 250,000 habitantes podemos considerarlas manejables, más allá, se complican”, analiza.Pero resalta que de ninguna manera es malo ni el crecimiento de una ciudad ni el desarrollo de la misma, lo malo es que los gobiernos municipales y autoridades en general no dimensionen sus obligaciones acorde al crecimiento.En este sentido, es fundamental el mantenimiento de cada ciudad, no olvidemos que la ciudad es el punto de concentración máxima del poderío y de la cultura de una comunidad. Es el lugar en donde la vida se enriquece y es más eficiente en su significado social.Pero también la ciudad es un producto de la tierra en donde debe darse la astucia de sus moradores para dominarla, hacerla productiva y sostenible. Aquí es donde surgen todas las necesidades sociales, económicas y políticas de quienes la habitan, multiplicando sus modos y sus métodos de expresión y las  necesidades para una vida digna.Dentro de las necesidades que la ciudad demanda están las del deporte, la recreación y la cultura. El primero, no sólo se ve sino también se practica. Sin embargo, una ciudad también precisa inversión y mantenimiento: limpieza, seguridad, accesibilidad, conservación, información y trabajo.En este punto parece radicar uno de los principales retos que tendría que encarar la metropolización. ¿Cómo lograr que las ciudades generen sus propias dinámicas económicas para que sus habitantes no sólo tengan oportunidades de empleo en las mismas, sino también acceso a servicios de educación y salud de calidad?¿Cómo desarrollar las vocaciones productivas de cada municipio para lograr una complementariedad económica, social y humana entre las mismas?El proceso de metropolización tiene sentido en cuanto ésta mejore las condiciones de vida de la gente. Las ciudades son protagonistas de la agenda del desarrollo en una región y requieren  de un gobierno local  capaz de reforzar la participación ciudadana en el crecimiento.Esto representa un desafío grande para la región. La ciudad se consolidará cada vez más como el centro de concentración económica y requerirá de grandes inversiones en todos los frentes para enfrentar el auge de la población.


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