Crecimiento económico

El Jefe de Estado desveló los índices del comportamiento de la economía nacional durante su discurso pronunciado en la ciudad de Tarija, donde sesionó la Asamblea Legislativa Plurinacional en homenaje a los 191 años de la declaratoria de la independencia de Bolivia.Morales señaló que el...

Crecimiento económico
Crecimiento económico

El Jefe de Estado desveló los índices del comportamiento de la economía nacional durante su discurso pronunciado en la ciudad de Tarija, donde sesionó la Asamblea Legislativa Plurinacional en homenaje a los 191 años de la declaratoria de la independencia de Bolivia.Morales señaló que el marco del Índice Global de Actividad Económica (IGAE), el  Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia “se expandió 4,9% entre enero y marzo de este año, que sitúa al país en el primer lugar de crecimiento económico de Suramérica”, respecto del 4,4% de crecimiento del Perú, el 2,4% de Colombia, el 2% de Chile, el 1,5% de Paraguay y el -5,4% de Brasil y el -0,4% de Uruguay, en ese mismo periodo.Sin embargo, el propio Jefe de Estado admitió que a mayo pasado, el crecimiento del PIB bajó del 4,9% a 4,3% y expresó su preocupación por que la tasa de desempleo urbano –entre el 2014 y el 2016– haya subido del 3,5% al 4,4% de la Población Económicamente Activa de 6,3 millones de bolivianos entre 18 y 65 años de edad, aunque recordó que en 2006, cuando llegó al poder, esa tasa era de 8,1%.Citado por la prensa internacional, Morales también reconoció una reducción de las exportaciones nacionales y de las Reservas Internacionales Netas, que se situaron en 11.000 millones de dólares frente a los 15.000 millones de hace tres años. Las cifras oficiales que maneja el gobierno nacional señalan que en 2006 el PIB creció en un 4,8%, en 2007 en 4,56%, en 2008 en 6,15%, en 2009 en 3,36%, en 2010 en 4,13%, en 2011 en 5,2%, en 2012 en 5,12%, en 2013 en 6,8%, en 2014 en 5,46%, y en 2015 la expansión de la economía llegó al 4,85%. Empero ¿cuáles son los factores que podrían afectar en lo inmediato las expectativas de crecimiento de la economía boliviana que proyectan las autoridades?Entre los factores negativos está la disminución en la producción de gas natural de 60 millones a 58 millones de metros cúbicos diarios en lo que va del presente año. Otro factor que podría desacelerar el crecimiento económico son los fluctuantes y bajos precios internacionales del petróleo, referencia que fija los precios del gas natural que se exporta a Brasil y Argentina. Y mientras los ingresos nacionales fueron calculados en base a un barril de petróleo cotizado en 45 dólares, el pasado viernes el barril de petróleo WTI se cotizó en 41,5 dólares en el mercado de Nueva York, y el barril de petróleo BRENT se situó en 43,9 dólares en el mercado de Londres.En ese contexto, se prevé que Bolivia recibirá este año 2.600 millones de dólares por concepto de la renta petrolera, con un precio de hasta 45 dólares el barril de petróleo, es decir, 2.800 millones de dólares menos que en 2014, cuando los ingresos sumaron 5.400 millones de dólares en el auge del precio del crudo.A los bajos precios del petróleo se suma los efectos negativos del fenómeno de El Niño que se manifiesta con una prolongada sequía en vastas regiones del territorio boliviano y que afecta a la producción agropecuaria.Ahora bien, ¿cuáles son los factores que apuntalarían un crecimiento económico del 5% que prevé el gobierno para la presente gestión?Según las previsiones del ministro de Economía, Luis Arce Catacora, este 2016 será un año tranquilo para la estabilidad económica, debido al desempeño de la economía interna. Y si eventualmente se dieran más caídas del PIB, este sería en un porcentaje mínimo, lo que será enfrentado por el Presupuesto General del Estado y las finanzas públicas, como lo hicieron en momentos complicados para los indicadores económicos.A ello se suma la importancia de la inversión estatal que para este año está fijada en un monto récord de 8.200 millones de dólares para dinamizar la economía desde el Estado.Sea como fuere, lo cierto es que así marcha nuestra economía: entre certezas y expectativas gubernamentales de crecimiento y un adverso escenario económico internacional.


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