Día de Bolivia

la recuperación de un acceso libre y soberano al océano Pacífico y avanzar en la consolidación de su desarrollo por la voluntad soberana de sus hijos.Aunque con algunos matices propios de una democracia que marca la vida de 10 millones de bolivianas y bolivianos, la demanda de retorno al mar...

Día de Bolivia
Día de Bolivia

la recuperación de un acceso libre y soberano al océano Pacífico y avanzar en la consolidación de su desarrollo por la voluntad soberana de sus hijos.Aunque con algunos matices propios de una democracia que marca la vida de 10 millones de bolivianas y bolivianos, la demanda de retorno al mar es el norte que aglutina el sentimiento de unidad, por una causa común que la historia nos señala como justa e irrenunciable ante las naciones del mundo.Sin embargo, existen otros desafíos nacionales como suficientes motivos para aunar nuestros esfuerzos y luchar por alcanzarlos.Una de esas metas es el desarrollo económico, el crear riqueza para promover el bienestar de nuestras familias en torno a políticas estructurales orientadas hacia ese fin, en medio de nuestras diferencias que el pluralismo político que la democracia boliviana garantiza y fomenta.Sólo el desarrollo económico podrá reducir los niveles de extrema pobreza que, pese al sostenido crecimiento económico y las políticas de alcance social implementadas en los últimos años, todavía castiga al 18,8 por ciento de la población boliviana.Por lo demás, el acceso universal al agua potable, alcantarillado, luz eléctrica, educación, salud, infraestructura deportiva y esparcimiento, así como a las telecomunicaciones, internet y vivienda propia, entre otros factores, mejorará no sólo nuestro nivel de vida sino esencialmente nuestra calidad de vida.Dicho en otras palabras, calidad de vida entendida como el acceso al bienestar físico (salud y seguridad física), bienestar material (privacidad, alimentos, vivienda, transporte y propiedad pública y privada), bienestar social (relaciones interpersonales), desarrollo y actividad (educación, productividad, deportes y contribución) y bienestar emocional (autoestima y ejercicio irrestricto de nuestra fe).Otro de los retos que tiene Bolivia es alcanzar la plena soberanía productiva con la diversificación y el desarrollo integral, consolidar los sectores hidrocarburífero, minero y agrícola para constituirse como un país exportador de energía eléctrica y de alimentos, lo que garantizaría –sin lugar a ninguna duda– impulsar el desarrollo y alcanzar la seguridad alimentaria.No obstante, creemos que los objetivos orientados a impulsar el desarrollo de Bolivia, requieren del cumplimiento de cuatro condiciones: un Estado institucionalizado, disciplina fiscal y monetaria, un desarrollo económico sostenido y una democracia fortalecida y participativa.La democracia es una forma de administrar el Estado, donde el poder es ejercido por el pueblo mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones, se funda en el respeto de los derechos humanos, la protección de las libertades civiles y de los derechos individuales, y la igualdad de oportunidades en la participación en la vida política, económica y cultural.Es en este contexto que Bolivia celebra hoy 191 años de la gesta libertaria que el 6 de agosto de 1825 dio vida a un Estado, cuyo vasto territorio abarcaba desde las frondosas selvas amazónicas y se extendía por fértiles valles y un imponente altiplano, hasta las costas del océano Pacífico.Sí, cuando nació a la vida independiente Bolivia era una nación con una extensa costa marítima, pero una guerra de conquista impulsada por Chile le cercenó su litoral en 1879 y la enclaustró entre sus montañas.Y cuando Bolivia demandó ante el más alto tribunal de justicia de las Naciones Unidas su derecho de retornar a las costas del océano Pacífico, el país agresor que en pleno siglo 21 mantiene intactas sus políticas decimonónicas ancladas en el siglo 19, vuelve a la carga, se nutre de soberbia, amenaza y reprime.Sólo así se entiende que Chile, que pretende ser reconocido como un Estado apegado al derecho internacional, haya intentado desconocer la competencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, prepare a sus militares para la guerra y sabotee en sus puertos las exportaciones bolivianas a los mercados de ultramar.En este sentido, sólo el desarrollo y la unidad de un pueblo que confía en el derecho internacional, logrará que Chile acate finalmente lo que la historia le demanda y negocie con Bolivia el retorno soberano al mar, pague por las aguas del Silala y resuelva todos los temas bilaterales pendientes.


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