El turismo, ¿un salvavidas para la crisis?

Estas riquezas naturales han atraído todo tipo de intereses con resultados negativos en la mayoría de los casos. En el departamento de Tarija la riqueza del gas aún sigue latente aunque ensombrecida por la caída del precio del petróleo y la evidente crisis que ha desencadenado una falta...

Estas riquezas naturales han atraído todo tipo de intereses con resultados negativos en la mayoría de los casos. En el departamento de Tarija la riqueza del gas aún sigue latente aunque ensombrecida por la caída del precio del petróleo y la evidente crisis que ha desencadenado una falta extrema de circulante.Pero esta situación no sólo pasa en el departamento sino en varios lugares, donde los hidrocarburos fueron o son la base de su economía. Sin embargo, más allá de esta riqueza, muchos países como México han optado por el turismo como un salvavidas a la crisis.Hoy más que nunca el turismo juega un papel estratégico en ese país, ya que la balanza turística comparada con la balanza comercial no es deficitaria y por el contrario representará para el cierre del año casi 9,000 millones de dólares a favor.No obstante, en Bolivia y puntualmente en Tarija la “industria sin chimeneas” no ha tenido el respaldo necesario ni se le ha dado la importancia que se merece. Así, hasta el día de hoy suman esfuerzos aislados de ofertas turísticas, la mayoría de éstas en manos privadas.No hemos realizado suficientes esfuerzos para ser competitivos y ofrecer más valor agregado, y no lo hemos hecho debido a que no era estrictamente necesario, ya que además de ser un negocio “subvencionado” por el clima y la geografía, nos hemos concentrado únicamente en los hidrocarburos. Esto ha restado incentivos a la innovación y a la mejora.El resultado es lo que tenemos: “esfuerzos dispersos y atención de baja calidad” y no porque el tarijeño no sea hospitalario sino porque desconoce información básica sobre atención turística.  No es extraño que, siempre que se habla de turismo, se repita que hay que favorecer un modelo basado en el turismo “de calidad”, es decir, que aporte más ingresos, que esté más diversificado, menos concentrado, que sea menos estacional  (de verano) y resulte sostenible.Desgraciadamente, mientras esto se predica, se va incrementando la oferta de bajo precio y menos nivel. Bien sabemos que el turismo como tal involucra varios aspectos, por ejemplo la señalización turística interdepartamental, la capacitación en gestión cultural, el conocimiento gastronómico y los servicios necesarios, entre muchos otros.Entre los  puntos que debilitan el turismo en el departamento están la falta de equipamiento, la poca información turística, además de los caminos en mal estado por falta de mantenimiento.

Asimismo, para citar algunos ejemplos, la señalización vial y turística es escasa en las rutas interprovinciales, al igual que no hay suficientes estaciones de servicio y auxilio mecánico, no hay sistemas de recolección de residuos sólidos, no hay baños en los sitios más visitados por los turistas y lo más importante escasea información turística en las provincias.Queda claro que no existe una política turística coordinada, por lo tanto se sobrevive con políticas aisladas, mejor o peor conocidas y desarrolladas, sin conexión entre sí.Finalmente citamos de ejemplo a Grecia. Este país se jugaba mucho en los meses de junio y julio de 2014. Estaba pendiente de lo que ocurriría con sus relaciones con la Troika, con su propio Gobierno, incluso vaticinaba la posibilidad de dejar el euro y volver al dracma. Ese era el futuro para un país acostumbrado en los últimos años al vaivén de la incertidumbre.Empero, para una parte de la población el tronco para salvarse del naufragio estaba en los cajeros automáticos, desbordados y vacíos por la falta de liquidez de la banca, y para otros en un sector económico que era el único salvavidas en una situación desesperada.Ese tronco fue el turismo. La actividad turística aportó en el 2014 casi 30.000 millones a su economía, según los datos del World Travel & Tourism Council. Eso es más de un 17% de su PIB, un porcentaje que seguirá creciendo si no hay alternativas para el crecimiento y el PIB sigue desplomándose.Todos estos ejemplos nos llevan a preguntarnos ¿estaremos dando en Bolivia, y puntualmente en Tarija, la importancia que se merece al turismo?


Más del autor