El temor a los elefantes blancos

Hoy, rayando los 45, se demuestra que fue solo eso y que los que siguen controlando el mercado no están dispuestos a dar alas a los países que dependen de ello. También es un indicador de que la economía mundial no está para lanzar cohetes, que China era otra burbuja y que los que manejan la...

Hoy, rayando los 45, se demuestra que fue solo eso y que los que siguen controlando el mercado no están dispuestos a dar alas a los países que dependen de ello. También es un indicador de que la economía mundial no está para lanzar cohetes, que China era otra burbuja y que los que manejan la tecnología mandan.En Tarija esto se traduce en pesimismo sobre los números que llegarán. El presupuesto estimado de 2.300 millones de bolivianos en 2016 es ya una utopía. El repunte no llegará en el segundo semestre y a duras penas se alcanzarán los 1.700 millones de bolivianos. Ahora mismo es papel mojado.La Gobernación tiene una cartera de proyectos, adjudicados, paralizados o, rara avis, en ejecución, de aproximadamente 2.400 millones de bolivianos. Una cifra que se multiplica por familias y puestos de trabajo, más allá de los beneficios. El plan de austeridad de 2015 adelgazó la administración departamental y el plan de rescate de 2016 pretende dar un respiro a la enorme cantidad de planillas pendientes de obras demoradas logrando fondos financiados a medio y largo plazo. En cualquier caso, la fiesta la vamos a pagar todos los tarijeños sea más pronto o sea más tarde y con mayor o menor capacidad de sufrimiento y tomando mayores o menores riesgos sobre el tejido y la cohesión social del departamento. En Bolivia, la falta de inversión se convierte pronto en subempleo y este en niveles extremos de precariedad e índices de pobreza.Los subgobernadores han logrado compromisos para financiar 1.000 millones de bolivianos, 1.000 millones de bolivianos que serán repuestos con recursos de la renta petrolera de los próximos años. La Gobernación aún aspira a lograr parte de lo que necesita, que restados los mil seguiría sumando más de doscientos millones de dólares.La medida contribuirá a que no se detenga bruscamente el aparato productivo y la fuerza laboral e irrumpe en un ciclo económico deprimido para ganar tiempo.En cualquier caso, antes de cualquier decisión, todo endeudamiento futuro debe someterse al escrutinio detallado de todos los actores con la máxima transparencia, pues las cifras manejadas y los actuales ingresos, que apenas superan los 40 millones de bolivianos mensuales según la Secretaría de Economía, advierten otro riesgo mayor. Máxime cuando los planes de exploración y explotación de hidrocarburos han entrado en un bucle.Cada boliviano que los poderes públicos estén dispuestos a hipotecar debe estar respaldado y debidamente justificado. El tiempo de las canchas, coliseos, mega estaciones policiales, aeropuertos y hospitales de 400 millones de bolivianos parece haber llegado a su fin. Nadie va a regalar nada. No hay tiempo para más elefantes blancos.


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