Suicidios, un problema sin atención
De acuerdo a un reportaje de investigación realizado por El País en el año 2012, durante esa gestión 19 personas se quitaron la vida y otras cinco lo intentaron. La investigación que consultó fuentes policiales y médicas en los principales nosocomios del departamento concluyó que en cada...
De acuerdo a un reportaje de investigación realizado por El País en el año 2012, durante esa gestión 19 personas se quitaron la vida y otras cinco lo intentaron. La investigación que consultó fuentes policiales y médicas en los principales nosocomios del departamento concluyó que en cada mes, en Tarija, al menos dos personas se quitan la vida. Así, desde el 2012 el suceso se mantuvo latente, pues durante cada año se repetía o se superaba la cifra, empero este año Tarija parece haber alcanzado un récord. En los últimos días el fiscal de distrito, Gilbert Muñoz, expresó su preocupación por una ola de suicidios que se tradujo en tres fallecimientos, ocurridos en sólo una semana. El pasado jueves 7 de julio, alrededor de las seis de la tarde, una joven de 18 años se lanzó del puente Bolívar, aparentemente por una disputa con su pareja. Cayó siete metros y tras cuatro días de agonía falleció.Luego, el pasado lunes 11 de julio fue encontrado el cadáver de una estudiante de 18 años en una infraestructura que se encontraba en proceso de construcción. Se la reportó desaparecida el 21 de junio y se presume que se quitó la vida tres días después. Finalmente, el miércoles 13 de julio por la mañana se levantó el cadáver de una joven que iba a cumplir 15 años, se desconocen las causas de su lamentable decisión. El hecho sucedió en el barrio 26 de Agosto.En varios de los casos de suicidios que ocurren en el departamento, las causas están más que evidentes, pues dejaron cartas, hablaron por teléfono antes de ejecutarse o dieron algún indicio sobre el porqué de su decisión. Los motivos o causas van desde haber discutido con la pareja hasta haber estado lejos de sus padres por bastante tiempo. Pero también hay muchos otros casos en los que se desconocen los motivos.Sin embargo, más allá de las razones llama la atención de muchos especialistas y organizaciones de salud la constancia de estos hechos, esto hace que el problema se perfile en Tarija como una emergencia en materia de salud mental. Sobre todo, cuando se toma en cuenta la cantidad de jóvenes que deciden terminar con su vida.Un estudio realizado por el Intraid (Instituto de Prevención, Tratamiento, Rehabilitación e Investigación de Drogodependencias y Salud Mental), determinó que en el departamento las mujeres intentaron quitarse la vida en un 73%, contra un 27% de intentos en los hombres. La edad más frecuente para estos intentos se sitúo entre los 15 y 19 años, seguidos por pacientes de 20 a 24 años.Para el psicólogo, Humberto Castillo, la conducta depresiva se hace constante al analizar perfiles de personas que terminan su vida de manera violenta. Ésta una situación que debe tratarse con tiempo y sin dejar de vigilar, debido a que poco a poco, ataca a la persona que la sufre.Añade que se requiere una mayor atención general de la salud mental en la población, debido a que una depresión no controlada, fácilmente deriva en un potencial suicidio. Empero, los expertos destacan que el suicidio también tiene una estrecha relación con la incomunicación, la soledad, la exclusión, la pobreza y el desamor. Vivimos en una sociedad cada vez más convulsionada, materialista, consumista, con desigualdades sociales, con escasez de oportunidades laborales, no sólo para los jóvenes, sino también para aquellos desempleados de 45 años en adelante que son rechazados por el mercado laboral. Un papel fundamental tiene la clase dirigente, que debe diseñar políticas públicas de salud mental integrada a otras áreas, trabajar por lograr una mayor equidad social, pensando que el bien común debe ser siempre el eje de su labor. No olvidemos que la vida es el don más preciado de un ser humano y debemos cuidarla.


