Cultivos de coca

“La Unión Europea se alineará con las decisiones que el gobierno (de Bolivia) y su soberanía tomará en el tema”, dijo Busco, citado por el portal digital de La Razón, y agregó que el bloque europeo está satisfecho con el nivel del descenso de la producción de coca en el territorio...

“La Unión Europea se alineará con las decisiones que el gobierno (de Bolivia) y su soberanía tomará en el tema”, dijo Busco, citado por el portal digital de La Razón, y agregó que el bloque europeo está satisfecho con el nivel del descenso de la producción de coca en el territorio boliviano de los últimos años.El último informe de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUCD) determinó que la superficie cultivada de coca en Bolivia bajó de 20.400 a 20.200 hectáreas entre 2014 y 2015. “La Unión Europea ve de forma muy positiva que el tren de disminución siga de año en año”, dijo al respecto Busco.La Ley 1008, del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas, vigente desde el 28 de diciembre de 1988, establece que la superficie de cocales para el consumo tradicional en el país no podrá exceder las 12.000 hectáreas.Según los resultados del Estudio Integral del Consumo de la Hoja de Coca en Bolivia, que contó con el financiamiento de la Unión Europea, tres de cada 10 personas consumen habitualmente coca en el país, y que entre los años 2006 y 2012 el número de consumidores creció en un 15,08 por ciento, es decir, pasó de 2.678.524 a 3.082.464.En el trabajo, cuyos resultados se conocieron en noviembre de 2013, se definió que para abastecer de coca a más de 3 millones de consumidores se requería el cultivo de 14.705 hectáreas de cocales, en los que se cosecharía un total de 20.690 toneladas del producto.Además, entre las conclusiones del estudio destaca que el 67 por ciento de la coca es consumida en las ciudades y el 33 por ciento en el área rural. Respecto del consumo de coca por regiones, en los llanos orientales se consume el 38 por ciento de la coca, en los valles el 33 por ciento y en el altiplano el 29 por ciento.El tamaño de la muestra del estudio abarcó a 16.000 observaciones, 12.000 hogares, 36 establecimientos económicos, 400 comerciantes minoristas, 300 productores detallistas 300 y a 3.264 actores económicos, sociales y culturales relacionados directamente con el consumo tradicional de la coca en su estado natural.Es en ese contexto que la Unión Europea expresó su respaldo a la decisión soberana que podría asumir el Estado boliviano, si a través de la Asamblea Legislativa Plurinacional sancione una nueva norma que reemplazaría a la Ley 1008 y delimitaría la nueva superficie de los cultivos legales de la coca.El lunes pasado el presidente Evo Morales anticipó que la nueva superficie sería establecida en 20.000 hectáreas, mientras que el representante de la UNODC en Bolivia, Antonino De Leo, calificó como “descontextualizada” a la Ley 1008, norma que fija en 12.000 hectáreas las plantaciones legales de coca, y exhortó al Estado a actualizar esa norma a través de los proyectos que trabajan los responsables del sector.Y si en definitiva el gobierno boliviano decide que la Asamblea Legislativa trate una nueva ley antidrogas y de control de la hoja, lo que corresponde es que no baje la guardia en el proceso de reducción de los cultivos de la hoja, a la par que impulse otro estudio que establezca el volumen que produce actualmente cada hectárea de los cultivos legales de coca.En ese sentido, el gobierno está obligado a optimizar los mecanismos de control y fiscalización de los cultivos de hoja de coca, fomentar un mayor control social, ampliar el programa de desarrollo integral en las regiones productoras y proveer a los cocaleros de otras opciones de empleo e ingresos para evitar la expansión de los cultivos.Además, en el marco de la lucha contra el narcotráfico, es menester fortalecer las tareas de interdicción de la fabricación y tráfico de drogas desde y hacia nuestro territorio, a fin de legitimar ante la comunidad internacional el eventual incremento de la superficie de los cultivos de hoja de coca. ¿No les parece?


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