Exportación de energía

El anuncio fue efectuado durante el acto de inauguración del VI Congreso Internacional de YPFB Gas & Petróleo que se realizó en la ciudad de Santa Cruz, en el que participaron representantes de al menos una docena de importantes empresas petroleras del mundo.De acuerdo con datos oficiales,...

El anuncio fue efectuado durante el acto de inauguración del VI Congreso Internacional de YPFB Gas & Petróleo que se realizó en la ciudad de Santa Cruz, en el que participaron representantes de al menos una docena de importantes empresas petroleras del mundo.De acuerdo con datos oficiales, la inversión en la actividad hidrocarburífera creció de 200 millones de dólares en 2005 a 2.400 millones de dólares en 2016. Además, se proyecta una inversión de 14.000 millones de dólares en el sector hasta el año 2020.La hoja de ruta con los cinco pilares que prepara el gobierno para convertir a Bolivia en el centro energético de la región, pasa por una millonaria inversión en hidrocarburos, la consolidación de mercados para el gas natural, tanto interno como externos; la industrialización del gas y la exportación de energía eléctrica.Respecto de este último rubro, el plan gubernamental prevé inversiones en la generación de energía renovable, eólica, geotérmica y solar, a la par de consolidar el consumo del gas natural como la matriz energética del país.Ahora bien, mientras el gobierno proyecta como meta al 2020, la renta nacional por la venta de gas natural a Brasil y Argentina se redujo a casi la mitad desde 2014, principalmente por la baja en el precio. Sin duda, un duro golpe para nuestra economía por ser la principal fuente de ingresos.El presidente Evo Morales señaló en su cuenta en Twitter que “en 2016 recibiremos $us 2.600 millones, pese a la rebaja del precio del petróleo”, lo que se compara con los 5.489 millones de dólares de 2014 y 3.768 millones de dólares de 2015.En ese contexto, hay voces que cuestionan la salud del sector de hidrocarburos. El experto Hugo del Granado –partidario de priorizar la inversión privada en el sector– dijo que la mejor manera de evaluar los resultados es con el aumento de los prospectos exploratorios y con la evolución de las reservas gasíferas.  “Si la actividad exploratoria es positiva, se traducirá en mayores reservas, de lo contrario las reservas se estancarán o disminuirán, que es lo que sucede actualmente en el país”, subrayó Del Granado, citado por el semanario Nueva Economía.Según su criterio, las inversiones en el sector son efectuadas básicamente por YPFB con el 64% en exploración y sólo el 36% por parte de las operadoras privadas.Por su parte, Raúl Velásquez, especialista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, dijo que la exploración “fue descuidada” y que las autoridades nacionales enfrentan al enorme desafío “de no sólo reponer el consumo de los últimos años sino también de incrementar las reservas certificadas”. No obstante, García Linera afirmó que las reservas de gas que posee el país alcanzarán “en los siguientes años” hasta unos 30 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) como efecto de al menos 13 proyectos de exploración.El optimismo gubernamental se centra en los proyectos de exploración y explotación que se encuentran en plena ejecución en los campos de San Telmo, Huacareta, Boyuibe, Charagua, Río Hondo, Mortero, Incahuasi Norte, Enajegua, La Peña profundo, Río Grande profundo, Astilleros, Aquío 1002 y Boicobo.Pero en un contexto en el que los resultados en la industria petrolera son de mediano y de largo plazo, y que por bajos precios por barril de petróleo (37 dólares este miércoles) las empresas petroleras del mundo se enfrentan al período más largo de recorte de inversiones en décadas, es de esperar que las previsiones oficiales se hagan una realidad.Es decir, si todo marcha como prevén las autoridades nacionales, las reservas de gas natural se incrementarían en el mediano y largo plazo con 19 TCF adicionales, haciendo un total de 30 TCF.Sólo así Bolivia podrá cumplir con la firma del nuevo contrato de venta de gas al Brasil y garantizará, más allá del año 2020, la provisión de gas natural a los mercados brasileño y argentino, además de desarrollar los proyectos orientados a convertir al país en el centro energético de Sudamérica; caso contrario deberíamos comenzar a apretarnos el cinturón.


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