Ignorar es responder con inteligencia
Muchas veces nos volvemos un tanto obsesivos, controladores, queriendo cambiar el mundo, queriendo hacer mejores a quienes nos rodean, queriendo que todo salga de acuerdo a nuestro criterio y cuando algo ocurre de manera diferente a lo que esperamos, invertimos mucho luchando, intentando cambiar...
Muchas veces nos volvemos un tanto obsesivos, controladores, queriendo cambiar el mundo, queriendo hacer mejores a quienes nos rodean, queriendo que todo salga de acuerdo a nuestro criterio y cuando algo ocurre de manera diferente a lo que esperamos, invertimos mucho luchando, intentando cambiar o frustrándonos por no poder aceptarlo.Ante este tipo de acciones, la vida nos va enseñando que hay una alternativa y al principio puede resultar difícil de aplicar, pero a la larga notaremos los excelentes beneficios de la herramienta para nuestro bienestar y tranquilidad, este recurso no es más que: Ignorar.Ignorar suele confundirse con la indiferencia o la indolencia, puede dar pie a pensar que la persona que ignora es poco empática y no desea involucrarse con aquello que no le pertenece… Y en parte tiene razón, pero la acción no viene determinada por el egoísmo, sino por la aceptación.Siempre ocurrirán cosas diferentes a lo que queremos, siempre tendremos a una persona que parece estar pagada para torturarnos la vida, siempre veremos ante nuestros ojos cosas que no podemos cambiar y allí es cuando es útil ignorar. Ignorar es una protección a nuestra salud emocional, inclusive física, a través de ella le decimos a la vida que la aceptamos aún con lo que nos incomoda y que tenemos la capacidad de desatender lo que nos daña, de restarle importancia a lo que nos incomoda y de dejar pasar aquello que no es conveniente para nosotros.


