Coca y cocaína

Según el documento hecho público este martes, la coca comercializada en los dos únicos mercados autorizados por la Ley 1008, Villa Fátima en La Paz y Sacaba en Cochabamba, alcanzó a 21.201 toneladas métricas sobre un total de 32.500 toneladas producidas el año pasado en 20.200 hectáreas a...

Según el documento hecho público este martes, la coca comercializada en los dos únicos mercados autorizados por la Ley 1008, Villa Fátima en La Paz y Sacaba en Cochabamba, alcanzó a 21.201 toneladas métricas sobre un total de 32.500 toneladas producidas el año pasado en 20.200 hectáreas a nivel nacional.La UNODC precisó que las 21.201 toneladas métricas de hoja coca –66% de la producción nacional de 2015– que fueron comercializadas en los mercados legales representan un 7% de incremento respecto de las 19.797 toneladas registradas legalmente en 2014, es decir, 1.404 toneladas métricas más respecto de ese año. Además, los datos de ese organismo internacional de control respecto del monitoreo de cultivos de coca durante el 2015 desvelan que el 93% de la comercialización legal de la hoja de coca se efectuó en el mercado legal de Villa Fátima y el restante 7% en Sacaba.Respecto del precio promedio de la coca legal durante la pasada gestión, se incrementó en un 13%, es decir, pasó de 57,7 bolivianos por kilo en 2014 a 65,4 bolivianos en 2015, lo que representaría un movimiento económico anual –según un cálculo no oficial– de 1.386 millones 545 mil bolivianos (199 millones 216 mil dólares).La Dirección General de la Hoja de Coca e Industrialización (DIGCOIN), dependiente  del Viceministerio de Coca y Desarrollo Integral, es la instancia facultada a autorizar y supervisar la circulación de los volúmenes y de registrar los precios de la hoja de coca que se comercializa en su estado natural.Ahora bien, aunque la UNODC admite que las cifras antes citadas son producto de la utilización de factores de rendimiento que se encuentran desactualizados, no dejan de ser referentes para encarar las políticas nacionales de lucha contra el narcotráfico y el control de la producción y los mercados de la hoja de coca.Es más, con la actual Ley 1008 –vigente desde el 28 de diciembre de 1988– se reconoce como legal el cultivo de 12.000 hectáreas de coca en el país, por lo que la producción por encima de esa superficie a nivel nacional no puede ser considerada como tal.En noviembre de 2013 –según a ONUDC–, el gobierno presentó el resultado parcial del estudio de consumo tradicional de coca en Bolivia, en el que se establece que se requiere el cultivo de 14.705 hectáreas de la hoja para cubrir la demanda interna.En ese contexto ¿cómo y dónde fueron comercializadas y cuál fue el destino de las 11.299 toneladas métricas de hoja de coca –34% del total de la producción nacional– que de acuerdo con las Naciones Unidas no pasaron por los mercados legales que funcionan en Bolivia?Los datos apuntan a que la coca en cuestión habría sido comercializada en mercados ilegales y de estos centros desviada hacia actividades también ilegales, como la fabricación de cocaína, cuya demanda internacional fomenta el narcotráfico.En ese contexto y en resguardo de los intereses nacionales, lo que corresponde es que el gobierno asuma las recomendaciones de la ONUDC que lo insta a encontrar los mecanismos necesarios para realizar un estudio sobre la eficiencia coca-cocaína, que permita conocer el potencial de producción de cocaína en Bolivia.Además, mejorar los mecanismos de control y fiscalización de los cultivos de hoja de coca, mayor control social, ampliar el programa de desarrollo integral, proveer a los cocaleros otras opciones de empleo e ingresos para evitar la expansión de los cultivos, y promulgar –lo antes posible– la nueva Ley General de la Hoja de Coca para delimitar la nueva superficie de los cultivos legales.Estos son los pasos mínimos para un mayor control de la producción, acopio y comercialización de la hoja de coca, que sumado a las tareas de interdicción de la fabricación y tráfico de drogas, permitirá un mayor éxito de la lucha contra el narcotráfico antes de que sea demasiado tarde. ¿No les parece?


Más del autor