Hablar claro

“Por esa situación no vamos a crear ni vamos a aumentar (los bonos), así que seamos realistas”, insistió Morales, cuyo gobierno enfrenta la movilización de personas discapacitadas que reclaman el pago de un bono mensual de 500 bolivianos, que reemplace al de 1.000 bolivianos que reciben...

“Por esa situación no vamos a crear ni vamos a aumentar (los bonos), así que seamos realistas”, insistió Morales, cuyo gobierno enfrenta la movilización de personas discapacitadas que reclaman el pago de un bono mensual de 500 bolivianos, que reemplace al de 1.000 bolivianos que reciben cada año.Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, un eventual pago del bono que reivindican los movilizados representaría una erogación anual de al menos 369 millones de bolivianos con el actual registro de discapacitados, cifra que subiría a 600 millones cada año si se realiza uno nuevo y sube el número de beneficiados.Ahora bien, el Presupuesto General del Estado (PGE) estableció 512 millones de dólares (3.564 millones de bolivianos) para cumplir durante la gestión 2016 con el pago de los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy, además de la Renta Dignidad.Según el documento del PGE 2016, para pagar el bono Juancito Pinto se presupuestó 66,8 millones de dólares (465 millones de bolivianos) que beneficiará con 200 bolivianos a cada uno de 2,2 millones de estudiantes de primaria y secundaria de las unidades educativas fiscales y de convenio.En tanto que el Bono Juana Azurduy es un incentivo económico de 1.820 bolivianos que se entrega en cuatro pagos a las madres que no cuenten con un seguro de salud a corto plazo. Para la presente gestión, se presupuestó 26,8 millones de dólares (187 millones de bolivianos) para beneficiar a más de 105.000 madres y 134.000 menores.Por otro lado, para el pago de la Renta Dignidad se presupuestó 418,3 millones de dólares (2.912 millones de bolivianos) para beneficiar a más de 923.000 adultos mayores de 60 años. Quienes no tienen una jubilación reciben una renta mensual de 250 bolivianos, mientras que los rentistas perciben 200 bolivianos.En ese contexto, la caída del precio internacional del petróleo, de referencia para fijar el precio del gas natural que Bolivia exporta a Brasil y a la Argentina, pone en riesgo la sostenibilidad de los bonos sociales que paga el Estado a los segmentos poblacionales más vulnerables.Ahora bien, ¿por qué el precio internacional del petróleo que en 2008 alcanzó un tope de 148 dólares y un mínimo de 83 dólares por barril experimentó una caída libre hasta tocar fondo con 36 dólares en 2015 y situarse este 1 de julio en 48 dólares por barril?Es que el petróleo ilustra estos meses la regla mágica del juego económico: si el mercado se inunda de oferta y esta supera a la demanda, el precio sufre una caída libre. A esto se suma la producción fracking que inundó de petróleo el mercado internacional y desató la actual crisis del petróleo. Y como si fuera poco, en un mercado dominado durante años por los países de la OPEP, la apuesta del gobierno de Barack Obama por esa técnica, que tritura rocas subterráneas para extraer hidrocarburos, permitió a Estados Unidos, en apenas cinco años, pasar de ser el mayor importador neto del mundo a convertirse en el primer productor mundial de petróleo por delante de Arabia Saudita.Además, la OPEP, consciente de la competencia estadounidense, decidió en 2014 sacrificar el precio del crudo a cambio de mantener su cuota de mercado.Y no está ausente el componente geopolítico. Por ejemplo, el revés económico que supone la caída del crudo para Venezuela es fortísimo, porque su economía depende de los ingresos del crudo. Esto precipitó la caída de apoyo popular al gobierno de Nicolás Maduro y, por consiguiente, la oposición –que pretende destituirlo mediante un referendo revocatorio– se fortaleció con el descontento de la gente.Y en un contexto en el que los bajos precios del petróleo redujeron significativamente los ingresos del país y mientras es probable esa tendencia negativa continúe, es imprescindible hablar claro y con la verdad en la mano al país. ¿No les parece?


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