Entre o salga, pero por favor no bloquee la puerta

Cuando estamos en una situación de incertidumbre con respecto a una relación, nos atenemos a las siguientes consecuencias: No terminamos de enfocar nuestras energías en esa persona, la incertidumbre no nos deja canalizar de la forma que quisiéramos nuestros sentimientos y emociones hacia la...

Cuando estamos en una situación de incertidumbre con respecto a una relación, nos atenemos a las siguientes consecuencias: No terminamos de enfocar nuestras energías en esa persona, la incertidumbre no nos deja canalizar de la forma que quisiéramos nuestros sentimientos y emociones hacia la persona, pensando que quizás la inversión sea en vano.No enfocamos nuestras energías en otras personas, tenemos nuestra mente ocupada en esa persona que no decide si entrar o salir y no nos permitimos vivir nuevas experiencias.Desvaloramos la relación, una relación que puede o no tener un nombre, que no nos aporta lo que necesitamos resulta por sí misma desvalorada.Socavamos los pilares de la relación, la duda va generando un agujero en nuestros sentimientos y perdemos la confianza, el respeto y la consideración.Dudamos de nosotros mismos, podemos llegar a pensar que no es posible que alguien adopte una posición definida con respecto a nosotros y nos responsabilizamos por la incertidumbre. Lo ideal es que no dejemos historias inconclusas, ésas que terminan, vuelven, van y vienen. Porque cuando están, no tenemos la seguridad de que estén y cuando no están, nos queda la percepción de que eventualmente regresarán  y cualquier acción puede ser interpretada como un recomienzo. Es importante cerrar nuestros ciclos, definir posiciones y no permitir que algunas personas se queden obstaculizando el camino de entrada de nuestras oportunidades.


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