Año especial, con otra noticia histórica

También vale citar cómo esta semana se produjo el primer desgaje de la Unión Europea nada menos que con la salida del Reino Unido de aquel bloque que marcó diferencias globales en los últimos 20 años.En ese escenario de cambios sorprendentes se inscribe de manera muy especial la llegada de...

También vale citar cómo esta semana se produjo el primer desgaje de la Unión Europea nada menos que con la salida del Reino Unido de aquel bloque que marcó diferencias globales en los últimos 20 años.En ese escenario de cambios sorprendentes se inscribe de manera muy especial la llegada de una ola de paz a Colombia. El acuerdo entre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Gobierno de ese país frena uno de los conflictos más violentos y duraderos de la historia moderna. Se trata de una noticia tan particular que pone el sello de paz prácticamente a todo el continente porque aquella guerra civil era virtualmente el último conflicto armado vigente en América.Valga matizar que aún restan en las selvas colombianas grupos guerrilleros menores en actividad y organizaciones paramilitares que los enfrentan. Sin embargo, las FARC constituían una estructura beligerante de vasto alcance, con significativo poder económico y político.      La guerrilla le costó a Colombia más de 225 mil muertos, 24.000 desaparecidos y cerca de 4,8 millones de desplazados. Durante décadas hubo decenas de miles de kilómetros convertidos en zonas tomadas por los insurgentes y otros miles eran tierra de nadie.El cese al fuego establecido este jueves en La Habana, firmado por el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, fue un evento demasiado significativo para el continente. La firma se produjo ante la presencia de los presidentes de Cuba, México, Chile, El Salvador y Venezuela. Santos y Londoño se dieron la mano e iniciaron una nueva etapa en la historia colombiana. Se estima que la paz definitiva será firmada en agosto en Bogotá. Los analistas destacan el incansable esfuerzo del Gobierno de Santos, quien llegó a honrar una promesa que varios de sus antecesores vieron frustrarse. No será sencillo el periodo que viene luego de la firma del acuerdo. Más de 6.500 guerrilleros deben ser reubicados en 22 regiones de Colombia. Algunas son zonas ya pobladas, otros son campamentos a ser creados específicamente. Allí los ex guerrileros vivirán su etapa de “transición” antes de ingresar de lleno en la vida civil. Ese proceso no será nada fácil, creen algunos especialistas, lo mismo que el plan de entrega de armas y municiones que están en sus manos. En Cuba no se consolidó la paz definitiva o total en Colombia, pero todo apunta a que sí sembraron las semillas de días que tendrán esa característica más temprano que tarde. Entre los problemas que se ven venir paulatinamente están, además, la necesidad de combatir todas las formas de violencia en ese país. Esto implica el desarme y control de grupos armados. Destaca allí el Ejército de Liberación Nacional (ELN), organización guerrillera mucho menor a las FARC, pero de presencia aún organizada y peligrosa. Pero también existen en el territorio de esa nación bandas paramilitares y poderosas organizaciones del narcotráfico cuyos vasos comunicantes permearon a tiros y troyanos.Todo ello no le resta a éste es un momento su gran significación.No sólo hay un impacto histórico, sino que las posibilidades de un mayor desarrollo económico y social colombiano crecen tras la firma de la paz. En total concluyen 53 años de guerra, de destrucción, gastos astronómicos en armas, inversiones frustradas, miles de vidas destruidas, etc. Sin duda, es otra noticia de impacto mayúsculo en este 2016, y probablemente la que más optimismo trae. Todo apunta a que, para variar, en noviembre, EEUU elegirá a su primera Presidenta. Y vaya uno a pensar qué más se trae este año tan singular.


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