Tarija, ¿ciudad ruidosa?

Pues, la contaminación acústica es un problema creciente en la ciudad y muy poco normado. Las bocinas, frenos, amplificadores de automóviles, roncadores de escapes, petardos, alarmas, amplificaciones, entre otros, son ruidos que dañan la salud de las personas por la alta intensidad y...

Pues, la contaminación acústica es un problema creciente en la ciudad y muy poco normado. Las bocinas, frenos, amplificadores de automóviles, roncadores de escapes, petardos, alarmas, amplificaciones, entre otros, son ruidos que dañan la salud de las personas por la alta intensidad y duración. Los valores de medición de ruido son los decibeles y se determinan por su intensidad y duración. Expertos hacen referencia a que 80 decibeles es el límite que una persona podría soportar en el caso que sea constante. Éste es el caso del ruido de una motocicleta, tratándose de que es móvil y sólo va a tardar unos cuantos segundos. En cambio, en un punto fijo el ruido no puede exceder de 65 decibeles en el día. Y en la noche, tiene que haber un límite máximo de 55 decibles. Sin embargo, varias actividades sobrepasan los decibeles permitidos, debido a la falta de control.Claro está, que en Tarija la situación se está volviendo incontrolable. Un estudio estadístico realizado por la Universidad Privada Domingo Savio refleja que el  49 por ciento de los tarijeños considera ruidosa a nuestra ciudad.Los elementos que más ruido y contaminación acústica causan a los ciudadanos son: las bocinas de los autos, el escape de las motocicletas, las alarmas de los vehículos y el sonido del avión al llegar.En otro resultado de la encuesta se vio que los principales problemas y consecuencias de la contaminación acústica en la ciudad de Tarija son el estrés, el malestar general y los trastornos del sueño.Dentro de todo esto una buena acción es la realizada por la organización denominada “Yo activista”, misma que inició una campaña para que los chóferes de los automotores puedan concienciarse sobre el buen uso de las bocinas. Es así que a partir de ahora dedicarán un día a la semana para salir a las calles más transitadas y hacer conocer las normativas existentes.Uno de los miembros de esta organización, Fanor Gallardo, manifestó que socializarán el reglamento y código de tránsito en su artículo 62 y 63.  En éstos se prohíbe el uso indebido de la bocina por parte del conductor. Debemos saber que la bocina no se puede usar para saludar al amigo en la calle, para decirle al conductor del frente que el semáforo ya está en verde. Tampoco se puede saludar con la bocina al colega que está en el vehículo que va en sentido contrario. De la misma manera, el artículo 67 del reglamento detalla explícitamente que todos los vehículos que funcionan con motor a diésel no pueden tener el escape en la parte inferior del motorizado, sino en la parte superior. Ello es para evitar que la población que camina cerca se contamine con el humo que emiten.Ésta medida está regida desde 1978, empero no se da el cumplimiento respectivo. Añadido a esto actualmente existen leyes que rigen los problemas de la contaminación acústica, entre ellas está la Ley marco de Medioambiente Nº 1333, la cual tiene un capítulo donde trata la contaminación de aire y de la misma manera hace referencia a la contaminación acústica.El capítulo menciona que los gobiernos municipales tienen la competencia de realizar la medición de este tipo de contaminación. Posteriormente, se aprobó un reglamento en materia de contaminación atmosférica, sobre ruidos. En el anexo se deja claro que existen dos fuentes que pueden provocar la contaminación acústica, estas son las fuentes fijas y las fuentes móviles.Finalmente, el Gobierno Municipal, también tiene la resolución 83/2001, que es el reglamento contra ruidos molestos. Así, queda muy claro que quien tiene la competencia principal sobre el control de la contaminación acústica es el Gobierno Municipal. Se entiende que las sanciones que indica la normativa van desde multas hasta la clausura o decomiso de los artefactos que produzcan un sonido demasiado elevado. Esperemos que la tranquila Tarija no se consolide como una ciudad ruidosa y esta norma no sea una más de las que duermen en una gaveta de escritorio.


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