Ataque impune

Según el informe del médico forense, a la joven –internada en el Hospital de Clínicas de La Paz–, le fue diagnosticado derrame cerebral, una costilla rota y otras lesiones producto de la violenta golpiza, por lo que tiene 11 días de impedimento.El agresor fue identificado como Mirko...

Según el informe del médico forense, a la joven –internada en el Hospital de Clínicas de La Paz–, le fue diagnosticado derrame cerebral, una costilla rota y otras lesiones producto de la violenta golpiza, por lo que tiene 11 días de impedimento.El agresor fue identificado como Mirko Armando S.G., un policía que el año pasado también fue denunciado, por la misma joven, de haberla violado sexualmente, aunque finalmente la víctima retiró los cargos, presumiblemente por un acuerdo entre las partes.El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), Johnny Vega, informó que el presunto abuso sexual ocurrió en septiembre de 2015 en el apartamento del sospechoso; aunque el ilícito fue denunciado recién en diciembre del pasado año. El caso estuvo a cargo de la fiscal Mónica del Río.“La denuncia indica que el oficial habría agredido sexualmente a una menor de 17 años, se hicieron los actuados, se tiene el informe forense, pero por la data del caso no se encontró ningún rastro de lesiones, por eso, todos los actuados pasaron a conocimiento de la fiscal”, agregó Vega, citado por La Razón.Pese a esa denuncia, el policía fue destinado a la ciudad de Oruro, pero en los últimos días retornó a La Paz y tuvo un encuentro con la adolescente, en la que se registró la agresión física que la dejó en estado crítico.“Estamos a la espera del requerimiento del Ministerio Público para proceder con la aprehensión del oficial, que fue denunciado por la madre de la víctima sobre una agresión física que sufrió hace tres días en la calle Capitán Ravelo”, precisó el director de la FELCV. En tanto que el fiscal General del Estado, Ramiro Guerrero, señaló que solicitará los informes del Instituto de Investigaciones Forenses  para valorar los certificados médicos del hospital donde se encuentra postrada la víctima.Ahora bien, ¿por qué el Ministerio Público no siguió de oficio las investigaciones de la denuncia de violación en contra del policía de marras? ¿Acaso el hecho de que la muchacha haya desistido del proceso obligó al archivo de los obrados? ¿Por qué se permitió que un individuo con tales antecedentes permanezca cobijado en una institución respetable como es la Policía Boliviana?Es cierto que todos los bolivianos tenemos el derecho de que en todo momento se presuma nuestra inocencia, pero también es innegable que las autoridades jurisdiccionales están obligadas a proteger a la sociedad, porque esa es la razón de su existencia.En el caso que comentamos, los indicios permiten señalar que estamos ante un hecho de violencia en razón de género, con el agravante de que el potencial delincuente es un oficial de Policía que, por el contrario, debería hacer cumplir y cumplir la ley. Así de claro.La violencia contra las niñas y las mujeres constituye una violación de sus derechos humanos y de sus libertades fundamentales, ya que su práctica las limita total o parcialmente en el reconocimiento, goce y ejercicio de sus derechos y libertades.La Convención Belém Do Pará, orientada a erradicar la agresión contra la mujer, define como violencia de género toda acción o conducta basada en su género, es decir, por el sólo hecho de ser mujer se cause su muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado. El feminicidio está conformado por el conjunto de hechos violentos misóginos contra las mujeres que implican la violación de sus derechos humanos, atentan contra su seguridad y ponen en riesgo su vida y, en casos extremos culmina en la muerte violenta de ellas.Además, cuando un Estado se muestra incapaz de garantizar la vida de las mujeres, de actuar con legalidad y hacerla respetar, de procurar justicia, prevenir y erradicar la violencia que lo ocasiona, el feminicidio conlleva la ruptura del estado de derecho y podría ser considerado incluso como un crimen de Estado.En ese contexto, es de esperar que de una vez por todas las autoridades sometan a la ley a un sujeto que no solo atacó violentamente a una indefensa adolescente, sino que debe responder sobre la denuncia de violación sexual, a la misma víctima, que pesa en su contra. ¿No les parece?


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