Juegos pirotécnicos

La disposición ambiental restringe ambas actividades, otrora muy populares, en lugares públicos y privados como parte de las acciones destinadas a proteger el medio ambiente, y faculta a las autoridades de las gobernaciones y de las alcaldías a hacer cumplir la norma legal y sancionar a...

La disposición ambiental restringe ambas actividades, otrora muy populares, en lugares públicos y privados como parte de las acciones destinadas a proteger el medio ambiente, y faculta a las autoridades de las gobernaciones y de las alcaldías a hacer cumplir la norma legal y sancionar a quienes la violen.La Resolución Ministerial N°178 –que será aplicada entre el 22 y 24 de junio de cada año– prohíbe en todo el territorio nacional la quema de cualquier elemento combustible y juegos pirotécnicos o artificiales de cualquier naturaleza.Ahora bien, es cierto que en los últimos años bajó el encendido de fogatas en la noche de San Juan, una tradición popular en ‘la noche más fría del año’, pero se mantuvo el uso de los juegos pirotécnicos y los fuegos artificiales, tan o más contaminantes que una fogata alimentada por leña.Los fuegos artificiales o juegos pirotécnicos –originarios de la antigua China– son explosiones menores, o no tanto, que producen hermosas luces con diferentes formas y colores, pero lamentablemente son muy perjudiciales y nocivos, tanto para el medio ambiente como para la salud. Estudios especializados señalan que los cohetes son mucho más que pólvora para conseguir los distintos efectos y colores se requieren mezclas con múltiples compuestos químicos: bario para los tonos verdes, estroncio para los rojos, sodio para los dorados, aluminio para chispas plateadas y blancas y antimonio para los destellos.Entre sus ingredientes, algunos estudios llaman la atención sobre el uso común de perclorato de potasio o de amonio como oxidantes. La buena noticia es que existen fuegos artificiales más ‘verdes que no utilizan perclorato, la mala es que resultan también más caros de fabricar.No hay que olvidar que los fuegos artificiales pueden provocar ceguera, quemaduras de tercer grado y cicatrices permanentes, así como incendios potencialmente mortales en casas y vehículos. Además, contienen sustancias carcinógenas que se alojan en el suelo y el agua. Sin mencionar el humo y basura que dispersan.Cuántas veces hemos sido ingratamente sorprendidos por los accidentes protagonizados por algunas personas, la mayoría niños, que han sufrido la pérdida de sus dedos e incluso de una de sus manos producto del mal manejo y la potencia explosiva de los fuegos artificiales.La madrugada del pasado 1 de enero, una chispa proveniente de la explosión de un fuego artificial desató el infierno en la calle Uyustus, una de las arterias comerciales de mayor expendio de mercaderías de consumo masivo en la ciudad de La Paz, afectó a más de cien puestos de venta y a tres viviendas, aunque no provocó daños personales.Además, gente especializada y que estudia el tema, afirma que el ruido ocasionado por la explosión de un juego pirotécnico o un fuego artificial es nocivo para quienes realizan la quema, ya que pueden provocar lesiones auditivas. El estallido puede alcanzar hasta 190 decibeles, que es más de lo que el oído humano puede soportar. Por lo que los niños están más expuestos al daño, debido a que su sistema auditivo es más vulnerable, por lo que se recomienda alejarlos de la cercanía de la explosión y supervisar el momento en el que estén en contacto con los elementos pirotécnicos para evitar lamentables accidentes por quemaduras con cohetes.En ese contexto, la pirotecnia o fuegos artificiales pueden liberar una lluvia de toxinas al suelo, al aire y al agua, y los científicos apenas están empezando a analizar lo que esto puede significar para el ambiente, los animales y la salud humana.Los fuegos artificiales nos resultan muy atractivos ya que son como una lluvia de estrellas, las luces de la pirotecnia pueden llenarnos de alegría y patriotismo, lamentablemente también nos llenan de partículas dañinas y aluminio. Por eso es altamente plausible la prohibición para comercializar los juegos pirotécnicos y fuegos artificiales. Lo que ahora corresponde es que las autoridades hagan cumplir esa disposición y se castigue a los infractores de la manera más severa posible.


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