En una ruleta rusa

En el primer caso ocurrido en la madrugada de este jueves, un vehículo que era conducido por una joven ebria, al igual que su acompañante, embistió a un grupo de personas discapacitadas que permanecían en vigilia en la avenida Blanco Galindo, kilómetro 3 cerca del viaducto, de Cochabamba.Un...

En el primer caso ocurrido en la madrugada de este jueves, un vehículo que era conducido por una joven ebria, al igual que su acompañante, embistió a un grupo de personas discapacitadas que permanecían en vigilia en la avenida Blanco Galindo, kilómetro 3 cerca del viaducto, de Cochabamba.Un comunicado oficial señala que la joven conductora fue identificada como Carla Fabiana Aizama Arias, de 21 años de edad, con licencia de conducir Nº 6490658, quien fue detenida junto a su acompañante, Carlos Fabricio Börth Claudio, de la misma edad.Las víctimas fatales del accidente fueron identificados como Angélica Peñaloza (50), quien falleció en el lugar del hecho, y Joaquín Quiroz (38), quien murió cuando era trasladado a un centro médico. Ambos cuerpos fueron depositados a la morgue del Hospital Viedma.Los reportes de prensa señalan que cerca de las 01.30 de este jueves, el Suzuki de color azul y con placa 4045 UYP arrasó con los conos y los turriles de protección que había colocado la Policía y embistió al grupo de personas con discapacidad que permanecía haciendo vigilia en demanda de la aprobación gubernamental de un bono mensual de 500 bolivianos.Los cinco heridos fueron identificados como Francisco Condori Janco (de 52 años de edad), Nayeli Peñaloza (11, hija de la fallecida Angélica Peñaloza), Juan Carlos Cucho Paredes (38), Aida Coca Spayco (50) y Nelson Aguilera Cruz (36). La autora del accidente será imputada por el delito de atropello a peatón seguido de muerte.Entre tanto, un segundo accidente de tránsito ocurrido en la zona Sur de la ciudad de La Paz causó la muerte de una persona de sexo femenino, mientras que el conductor de un radiotaxi de la empresa Aquiles, Marcelo M., de 21 años de edad, fue detenido en celdas policiales de la Unidad de Tránsito. Se presume que el hecho se produjo como consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas, ya que al momento de su aprehensión el chofer tenía aliento alcohólico, y al interior del vehículo se encontraron varias latas de cerveza. Se trata de dos fatales accidentes que bien pudieron ser evitados.Las personas con discapacidad esperan una reunión con el presidente Evo Morales en procura de un acuerdo favorable que permita superar el largo conflicto. Exigen el pago de un bono mensual de 500 bolivianos en lugar de una renta anual de 1.000 bolivianos que cobran actualmente, aunque el gobierno ha rechazado de plano el pago del bono.En ese contexto, la muerte de dos personas discapacitadas en Cochabamba no solamente reavivó un conflicto que mantiene en vilo a la ciudad de La Paz desde hace 46 días, sino que desnudó que el consumo de alcohol destruye vidas, sin que interese si se trata de jóvenes que apenas comienzan a vivir su vida o de personas que luchan por lo que consideran que en justicia les corresponde.Este es el caso de la muchacha de 21 años que conducía el vehículo Vitara y que en un abrir y cerrar de ojos acabó con la vida a dos personas inocentes, pero también arruinó la suya, porque será castigada por el delito cometido.Es la misma realidad que enfrenta el joven radiotaxista que en estado de ebriedad embarrancó su vehículo al río Choqueyapu en La Paz, accidente en el que perdió la vida la mujer que lo acompañaba.Ahora bien, resulta fácil conjeturar que si la joven y el chofer no hubieran estado ebrios el accidente que les arruinó la vida nunca pudo haber ocurrido, pero la realidad nos señala con meridiana claridad que eso es cierto. Es que el alcohol es la droga más consumida en nuestro entorno sociocultural, de la que más se abusa y la que más problemas sociales y sanitarios causa: accidentes de tráfico y laborales, homicidios, violaciones, peleas, malos tratos, problemas de salud, y un largo etcétera.Empero, no vale la pena que por una actitud irresponsable, no sólo trunquemos nuestra vida sino que acabemos con la vida de personas inocentes. Y estos dos casos que comentamos deberían ser tomados como ejemplos para que jamás pongamos en una ruleta ruta nuestra vida y la de los demás. ¿No les parece?


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