Resurgirá la Revolución Nacional de abril de 1952
El pueblo boliviano que salió a combatir el 9,10 y 11 de abril de 1952 convirtió el cuartelazo frustrado en una auténtica insurrección popular que cambió radicalmente la historia de Bolivia. Los conductores de la revolución fueron dos: por un lado...
El pueblo boliviano que salió a combatir el 9,10 y 11 de abril de 1952 convirtió el cuartelazo frustrado en una auténtica insurrección popular que cambió radicalmente la historia de Bolivia. Los conductores de la revolución fueron dos: por un lado está el MNR con el jefe y líder Víctor Paz Estenssoro que condujo políticamente con Siles Zuazo, Lechín, Barrenechea y otros la lucha contra el sistema feudal oligárquico, y que desde ese entonces fue denominado como el “partido de la revolución”. Por el otro lado están el movimiento obrero que representaba a la clase insurrecta contra los patrones desde el sexenio, y el pueblo en armas -“los de abajo”-, el que sufría de distintas maneras la represión oligárquica. La Revolución Nacional de Abril fue el único y verdadero proceso revolucionario de la historia del país hasta ahora, pues colocó a Bolivia en el siglo XX y marcó la línea de un proyecto estatal nacional exitoso que incorporaba a todos los bolivianos a través de la Alianza de Clases dando a Bolivia un salto cualitativo para superar el feudalismo capitalista de la época.La Revolución Nacional boliviana, con todas sus mixtificaciones, deformaciones, envilecimientos y traiciones, fue noble, buena y generosa para su pueblo heroico y magnífico. Pudo cumplir con enorme esfuerzo sus postulados trascendentales, aunque no los implementó totalmente porque es un proceso incoado y no acabado, tuvo que luchar contra la reacción derechista y oligárquica, contra los extremismos infantilistas de la ultraizquierda y los neotroskos trasroscados en comunitarios socialistas y soportar la negativa influencia de las diferentes direcciones del propio MNR enfermizos, reaccionarios, absorbentes y prebendalistas que prostituyeron la sigla del MNR para satisfacer sus apetitos personales y de grupo. Después de octubre de 2003, la Revolución Nacional y su instrumento el MNR-demiurgo formidable de piel popular- quedó maltrecho y descuartizado. Las camarillas que en el ejercicio del poder fomentaron el alejamiento gradual del MNR de los efectivos mecanismos gubernamentales y provocaron, finalmente su propio derrumbe en un laberinto de confusiones, desviaciones y progresivo desgaste, pretenden adueñarse nuevamente del MNR, para seguir usufructuándolo políticamente. En este empeño pregonan por la unidad, entendiendo este concepto como la unidad de los oportunistas y traficantes con las masas humildes y desposeídas, como si nada hubiese pasado. Asimismo en un vericueto de contradicciones y de intereses mezquinos brotan diversidad de grupos y sectores, dando la sensación de que un mosaico caótico predomina -más que nunca-en su desquiciada estructura; y esta situación no es otra cosa que el resultado lógico y natural de un proceso dialéctico de dispersión en el marco de las camarillas oportunistas. Frente a esta realidad desconcertante y desoladora, el enorme conglomerado de las bases de la Revolución Nacional y del MNR poseen condiciones intrínsecas para lograr una real y efectiva unidad cuando desaparezcan los virus que tanto daño hicieron a la revolución y al MNR, y en su devenir irán surgiendo nuevos dirigentes con mística y compromiso ideológico nacional, revolucionario por un impulso interno de incontenibles proyecciones.De esta manera mediante una lectura inteligente de la nueva realidad que vive Bolivia, resurgirá el proceso de la Revolución nacional y el MNR más audaz, vigoroso y compacto que nunca, porque el proceso de transformación revolucionaria no ha dicho su última palabra. El MNR, solo o junto a otras fuerzas de evidente definición popular, desarrollará nuevamente un papel de incuestionable importancia (como lo hizo en 1952, 1985 y 2003) para vencer y derrotar a la contrarrevolución oclocrática de la oligarquía andina, cuya fiesta populista del despilfarro ha terminado porque no hay dinero para pagarla, daremos al pueblo boliviano una realidad de las dimensiones de su esperanza.Hoy que el pueblo boliviano sufre un feroz sistema de regresión populista, adquiere más que nunca seguridad y confianza en su futuro destino a través del rescate de su verdadero proceso político de liberación: la Revolución Nacional y su instrumento al MNR renovado y actualizado con el pensamiento político y la acción transformadora de Víctor Paz Estenssoro, eternamente el mejor de los revolucionarios bolivianos.


