El legado del doctor Víctor Paz Estenssoro

Se dio el lujo de cambiar el curso de la historia en dos oportunidades: en 1952, cuando dirigió la Revolución que nacionalizó las minas, aplicó una profunda Reforma Agraria, promulgó el voto universal y promovió el ideal de una nación de mestizos;...

Se dio el lujo de cambiar el curso de la historia en dos oportunidades: en 1952, cuando dirigió la Revolución que nacionalizó las minas, aplicó una profunda Reforma Agraria, promulgó el voto universal y promovió el ideal de una nación de mestizos; medidas revolucionarias que permitieron que un campesino de origen indígena llegara a la presidencia de la República. La Revolución de Abril de 1952 fue la única y verdadera Revolución Nacional boliviana donde se destruyó una clase social dominante: la oligarquía minero-feudal. En 1985, cuando desmontó (vía Decreto 21060) el capitalismo de Estado que había construido la Revolución Nacional-Popular, dejó jugar más libremente la economía y sentó las bases para un juego democrático fundado en los partidos políticos. El último acto relevante, y quizás el peor trance en la vida política de Víctor Paz, fue suscribir el 21060, consciente de todo lo que ello traía aparejado por el alto costo social y el riesgo de ser defenestrado.Para quienes tergiversan y olvidan intencionadamente la historia, Paz Estenssoro veía la recuperación de las empresas estatales a través del fortalecimiento institucional y la desconcentración operativa de las mismas, sin atizar ni insinuar la receta en los términos que fue instrumentada mediante la privatización o capitalización; ¿Por qué, para qué, iba a hacerlo? El doctor Paz era un hombre político realista y pragmático, pero no idiota ni cínico. Paz Estenssoro efectivizó con el autóctono y cholo 21060 lo estrictamente necesario: derrotar a la hiper- inflación, y atacar y determinar las causas de la crisis para reiniciar el desarrollo nacional liberado con profundo contenido social. Está claro que administraciones posteriores abrieron las compuertas al modelo neoliberal.A la luz de los hechos, admitimos que Víctor Paz concluyó su periodo sin hacer mención a cómo debería continuarse la Nueva Política Económica o profundizar el modelo neoliberal y es improbable, falaz y definitivamente ilógica la acusación que se le hace de “ser el autor de la capitalización”. ¿Hay una sola prueba que respalde tal acusación? Sea lo que fuere, lo que se ha hecho o querido hacer de Víctor Paz Estenssoro, el motivo de su pensar y actuar fue siempre el afán de libertad, de liberación del hombre de su servidumbre e indigna dependencia.Ponderando la influencia del pensamiento y acción del conductor de la Revolución Nacional- en su dimensión histórica, política, económica, cultural y social-la importancia del legado de Víctor Paz Estenssoro para el pensar y actuar de la presente y próximas generaciones es algo que no se puede poner en duda. A manera de reflexión esbozaremos un par de criterios. En la vertiente individual, su legado enraíza en el proceso de su formación personal: su sed inagotable de lectura y su apego al estudio en la búsqueda de conocimientos para la adopción de decisiones oportunas, su capacidad reflexiva para comprender la realidad nacional y mundial, su adiestrada abstracción para resolver los problemas y su decisión para enfrentar-como líder político y estadista- adversidades de diversa índole. Hemos de encontrar ese legado, también, contrastando el perfil de Paz Estenssoro con el perfil de cada ciudadano que gobernó Bolivia antes y después de él.En la vertiente del factor humano hay que reverlo en su preocupación del mismo, en su calidad de líder histórico y conductor revolucionario; releerlo en su machacona insistencia de estar preparados no sólo para alcanzar el poder, sino para ejercerlo; repensarlo en su pasión por la política como razón de vivir para servir al pueblo en su conjunto; rescatarlo en su entereza para reconocer los errores cometidos; recordarlo en su decisión de volver para resolver, aun a costa de jugarse todo el prestigio acumulado, pero con la mirada puesta en un país posible, capaz de lograr el bienestar social y económico, físico y psicológico de su gente; revalorarlo en sus calidades de buen compañero y amigo.Víctor Paz Estenssoro, como hombre de la Democracia y la Liberalidad, es una de las figuras más sobresalientes del movimiento de liberación latinoamericana. Ha sido y es -sin la menor duda- el más trascendental y el mejor Presidente de Bolivia de todos los tiempos. En cada caso que le tocó actuar, ha actuado de acuerdo a las circunstancias sin perder de vista su objetivo supremo: hacer de Bolivia una Nación de verdad, libre, soberana e integrada sin clases sociales excluidas ni humilladas. Es el político que más noción ha tenido sobre la recuperación del Estado Nacional y Democrático. Es una figura excepcional en la historia americana. Los objetivos de su lucha aún no están concluidos, hay que proseguir la lucha aprendiendo del error y cobardía de quienes quieren ignorar, el profundo significado del proceso de la Revolución Nacional y el valor histórico de Paz Estenssoro, convirtiéndose en apóstatas de la historia.


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