Jaime Saenz y sus partidarios
Días después de este nuevo año, me encontré en una librería paceña a una amigable pareja de chilenos. Para romper el hielo la muchacha me preguntó: “¿Dónde puedo encontrar libros de Jaime Saenz?, ¿Hay alguna librería especializada en Saenz?”.Al principio no me llamó la atención...
Días después de este nuevo año, me encontré en una librería paceña a una amigable pareja de chilenos. Para romper el hielo la muchacha me preguntó: “¿Dónde puedo encontrar libros de Jaime Saenz?, ¿Hay alguna librería especializada en Saenz?”.Al principio no me llamó la atención esta pareja. Pero saltó mi interés cuando me relataron su itinerario turístico-literario. En primer lugar, ellos tenían la misión de comprar toda la producción literaria de Jaime Saenz (1921-1986). Como segundo paso, estos peregrinos tenían la obligación moral -según ellos- de visitar la tumba del poeta. Y, como tercer y último deber, ellos sintieron la necesidad de visitar la casa del escritor. A estos tres aspectos -muy importantes para ellos- se redujo la visita fugaz a nuestro país.La mujer tendría cerca de 27 años y lo que relucía a simple vista era su belleza. Pero lo que más me impresionó de ella era su profunda devoción a Jaime Saenz. Quise levemente persuadirla acerca de la amplísima producción literaria de Bolivia, y que la bibliografía boliviana no empezaba ni terminaba en Saenz. Fueron inútiles mis sugerencias por textos de Óscar Cerruto, Adolfo Costa du Rels, Eduardo Mitre, Edmundo Paz Soldán, Gonzalo Lema, Verónica Ormachea, Claudio Ferrufino-Coqueugniot, entre otros.Al encontrar el libro de Saenz titulado Obra poética (1975) resaltó -en la muchacha- un gesto de alegría al acariciar dicho texto. Inmediatamente se notó cierta excitación cuando ubicó la novela Felipe Delgado y el volumen Imágenes paceñas (1979). Ni qué decir cuando estuvieron en la tumba del poeta. Ambos chilenos vertieron algunas lágrimas discretas unidas entre felicidad y contrición. Para terminar el día fueron a la casa del poeta. Pude ver un espectáculo melodramático. Ellos no podían creer la “suerte” de estar en la casa de Jaime Saenz. Por varios minutos se consideraron unos seres privilegiados.Todo este espectáculo emotivo me llevó a la siguiente reflexión. En la actualidad hay un creciente culto al poeta Jaime Saenz, no solamente en Bolivia (prueba de esto es la continua reedición de todos sus textos), sino también trasciende a países como Chile, Argentina y algunos países de Europa. En toda la obra del poeta hay un tono de misterio, enigma e incomprensión y esto parece gustar a muchas almas que quieren creer, sentir, percibir estos aires arcanos de profundidad. Curiosamente el no entender la obra del poeta es percibido de manera positiva por parte de sus correligionarios. Ahí reside el éxito de esta literatura.El poeta Jaime Saenz, y sobre todo sus publicistas, hacen una invitación a la huida forzosa de la razón. La búsqueda ya no reside en encontrar la claridad del mensaje literario o político, sino en ellos se percibe la búsqueda, a veces muy forzada, de misterios notables, pero recónditos en la obra del poeta.La prosa del autor de Felipe Delgado, difícil de comprender sin la ayuda manipuladora de estos clérigos, se presta, como todo texto religioso y mítico, a las interpretaciones más diversas y antojadizas. Esto tiene mucho que ver con que los seres humanos no somos por naturaleza racionalistas. Por el contrario, somos originalmente románticos y mágicos y tendemos a atribuir a la realidad particularidades de misterio y de fantasía. El lector superficial cae a veces en trampas que él mismo construye. Por ello creo que Jaime Saenz es considerado por ellos mismos como el autor más representativo del siglo XX en Bolivia. *es abogado.


