Victoria en La Haya, patrimonio del pueblo de Bolivia

Esta presea jurídica, moral e histórica, tiene un único propietario: el pueblo boliviano; un arquitecto e impulsor: el presidente Evo Morales, y un equipo constructor: una generación de hombres y mujeres probos y comprometidos que, tomando nuestra valiosa herencia diplomática con Chile...

Esta presea jurídica, moral e histórica, tiene un único propietario: el pueblo boliviano; un arquitecto e impulsor: el presidente Evo Morales, y un equipo constructor: una generación de hombres y mujeres probos y comprometidos que, tomando nuestra valiosa herencia diplomática con Chile (también construida por grandes patriotas), pudieron identificar la clara obligación chilena de restituirnos una salida soberana al mar, y sobre este lecho de roca tuvieron la capacidad de construir una propuesta jurídica sólida y científica. A diferencia de la práctica de otros Estados, ésta no fue una demanda adquirida “llave en mano”; es decir, encargada a una costosa firma internacional, como la que contrató Chile para su defensa. Sino que fue el producto de un proceso intenso de reflexión de un equipo nacional, cuyos resultados fueron luego validados y pulidos por nuestro equipo de asesores Internacionales. Vale la pena recordar que durante el segundo semestre de 2010, hasta el marzo de 2011, el presidente Evo Morales conformó un equipo de abogados nacionales, quienes definieron la viabilidad de llevar a Chile ante estrados internacionales, identificando varias alternativas. Este equipo trabajó en reserva y sólo le reportaba al Presidente los avances de lo que en el futuro sería la estrategia jurídica más importante desarrollada en Bolivia. Posteriormente, el 23 de marzo de 2011, el presidente Evo le anunciaba al mundo nuestra determinación de buscar, en un fallo jurídico, justo y certero, la tan anhelada reintegración marítima. En abril de 2011 se creó la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), concebida como un laboratorio jurídico de alto nivel, en el que se realizaron numerosas investigaciones para definir la fórmula jurídica que Bolivia debía presentar ante tribunales internacionales.En paralelo, el Consejo Nacional de Reivindicación Marítima, encabezado por el Presidente, fue evaluando los resultados de este minucioso proceso de investigación, y luego asumió la responsabilidad de presentar la demanda ante la Corte Internacional de Justicia, el 24 de abril de 2013.  La fórmula boliviana, que correctamente se denomina Obligación de Chile de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para Bolivia se fundamenta en variadas fuentes del derecho internacional y no puede ser considerada patrimonio ni idea individual de nadie. Fue el producto de un meditado proceso de análisis iniciado a mediados del 2010 y consolidado en abril del 2013, el cual se basó también en doctrina, jurisprudencia y otros elementos jurídicos desarrollados por varios autores, intelectuales y diplomáticos nacionales y extranjeros.  La fortaleza de la demanda boliviana no se encuentra fundada únicamente en actos unilaterales, sino que reposa en una fórmula original y compleja de múltiples fuentes del derecho internacional, convirtiéndola en un auténtico Partenón jurídico sostenido por varios pilares que mantendrán incólume la verdad y la justicia de nuestra causa ante la Corte Internacional de Justicia. Es justamente esta solvencia y originalidad que ha puesto en jaque al equipo jurídico de Chile, que debe reinventarse cada día para tratar de escapar de sus insalvables contradicciones. Siguiendo las palabras del presidente Morales, el equipo que hoy trabaja por Bolivia lo seguirá haciendo con la mayor “humildad y serenidad”, ya que, como lo señaló Mahatma Ghandi: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.  *es procurador deL Estado Plurinacional de Bolivia.


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