Mujeres de hoy
Sigue persistiendo una visión del amor que desde las ideas de posesión y fidelidad extrema conduce hacia la violencia machista. Nada hay tan penoso y peligroso como que los demás se inmiscuyan en las relaciones íntimas de otros, pero aún es peor si lo hacen asumiendo valores que hablan de...
Sigue persistiendo una visión del amor que desde las ideas de posesión y fidelidad extrema conduce hacia la violencia machista. Nada hay tan penoso y peligroso como que los demás se inmiscuyan en las relaciones íntimas de otros, pero aún es peor si lo hacen asumiendo valores que hablan de traiciones, venganzas, rencor, engaño y sumisión.Sacudirnos esa pesada carga no va a ser fácil. A menudo usamos frases como: “Es una mujer como las de antes”. La desgracia es que por mujer como las de antes no se entiende a las valientes que se rebelaron contra la dictadura varonil, el celo sometedor, la violencia y los prejuicios sociales y religiosos, sino que se pretende elogiar la resignación, la sumisión y la autoanulación.Las mujeres no pueden seguir emprendiendo un viaje de alto riesgo cuando inician una relación. No pueden ser esclavas, ni ellas ni sus hijos, de las alteraciones del ego de sus parejas. Y para eso, el esfuerzo social debe emprender un camino completamente divergente al establecido. No son los valores antiguos quienes vendrán a rescatar a la mujer de la amenaza de los criminales, sino la aceptación de la libertad y el respeto a la autonomía personal. No hay que seguir soñando con cazar esposas como las de antes, sino respetar a personas como las de hoy.


