Disonancia cognitiva: saber y creer
La participación de autoridades gubernamentales, técnicos y activistas finlandeses en la Conferencia añadió un sentido político especial. Se pudo apreciar los logros institucionales alcanzados por esta sociedad así como los problemas y desafíos que enfrenta. De las muchas ideas discutidas...
La participación de autoridades gubernamentales, técnicos y activistas finlandeses en la Conferencia añadió un sentido político especial. Se pudo apreciar los logros institucionales alcanzados por esta sociedad así como los problemas y desafíos que enfrenta. De las muchas ideas discutidas en el evento, quiero comentar una: lo que Stiglitz denominó disonancia cognitiva, refiriéndose a la brecha entre las enseñanzas acumuladas con base en los análisis empíricos y las ideas dominantes que sostienen los tomadores de decisión y el público en general. Las disonancias cognitivas ocurren en todos los ámbitos y son fácilmente reconocibles. Algunos ejemplos: pese a las evidencias acumuladas de que la igualdad y la equidad social son condiciones necesarias para el desarrollo y no sólo resultados secundarios, éstas no terminan de echar raíces en el sentido común. Pese a los estudios científicos sobre el cambio climático entre otros desequilibrios naturales, todavía nos resistimos a asumir la imperiosa necesidad de transformar los patrones de producción y consumo a nivel global.En general está la brecha entre los avances de las teorías complejas y la popularidad de las narrativas simplonas. A la vez que se sabe que las crisis económicas, los conflictos políticos, la pobreza y las desigualdades son resultados de múltiples causas, está la inclinación dominante por historias causales simples, especialmente las que ordenan la experiencia en una narrativa de buenos y malos y que ubican una causa que explica todo. La popularidad de políticas y medidas fraccionadas, sencillas de entender y que ofrezcan resultados rápidos contrasta con el conocimiento de que las transformaciones sostenibles requieren de políticas públicas integrales y que combinan medidas de corto, mediano y largo plazo. Son muchos ejemplos de disonancia cognitiva en que sabemos una cosa pero creemos y actuamos en base a otra. Las explicaciones para este fenómeno son muchas. En el campo de la psicología se habla del fenómeno del pensamiento de grupo (groupthink) en que los miembros de un colectivo tienden a conformar su opinión a la que creen es el consenso del grupo, desestimando opiniones disonantes o reprimiendo el ejercicio autónomo de razonamiento individual. En el campo de la política se mencionan el creciente dominio del dinero y de la lógica del marketing en las campañas políticas, la falta de transparencia de la información sobre la gestión pública y la insuficiencia de espacios de debate y deliberación democrática.Lo que podemos ver es que el aprendizaje colectivo y los cambios cognitivos toman tiempo y no es suficiente contar con los conocimientos con base en evidencias empíricas para transformar perspectivas, ideas y opiniones.*Fernanda Wanderley es socióloga investigadora


