La pluma
Que grave pluma al viento, que sostenida en mano parece tan quieta, suave, pero con destino y que cuando el aire juega traviesamente con ella, la dispara sin rumbo; muy lejos.¿Se irá al norte o quizás hacia el sur?, sólo una mirada algo distraída se ocupa de ella, quizás para sólo tener en...
Que grave pluma al viento, que sostenida en mano parece tan quieta, suave, pero con destino y que cuando el aire juega traviesamente con ella, la dispara sin rumbo; muy lejos.¿Se irá al norte o quizás hacia el sur?, sólo una mirada algo distraída se ocupa de ella, quizás para sólo tener en qué pensar y así poder ocupar su mente en algo más.De nuevo está quieta, ya un poco más sucia, tal vez por eso se quedó inmóvil, quizás ya por eso no se mueve nunca más.Pero como buen matador, hace una faena y de nuevo el viento la desempolva, vuela aún más alto, ya poco importa hacia dónde va; porque ya va al cielo, ya poco importa cómo estará, ya que está libre, incluso del viento, ahora si tiene destino, ya no le importa el cómo, ni dónde, tan sólo disfruta el caer y levantar.


