Mejores tarijeños más grandiosa Bolivia

Ahora nos miramos alegres contentos realizados, sin ningún sentimiento negativo hacía el grupo contendor, por el contrario, queremos contagiarles la satisfacción de sentirnos fuertes hacia un mejor porvenir, movidos por una dinámica que ha de redimirnos. Abrimos los brazos para todos: propios...

Ahora nos miramos alegres contentos realizados, sin ningún sentimiento negativo hacía el grupo contendor, por el contrario, queremos contagiarles la satisfacción de sentirnos fuertes hacia un mejor porvenir, movidos por una dinámica que ha de redimirnos. Abrimos los brazos para todos: propios y extraños, collas y cambas  con el mayor despliegue de sentimientos. Así somos  los tarijeños generosos y leales por naturaleza, de esta manera unidos haremos una mejor Tarija, consecuentemente una mejor Bolivia. Ahí está el porvenir  de nuestra querida patria, sin odios, rencores, mezquindades, separatismos, racismo, fanatismos y regionalismos.Si verdaderamente amamos  a nuestro pueblo, el momento obliga a todos a cooperar y trabajar en torno al nuevo gobernador y autoridades provinciales, pero con perfiles diferentes y  propósitos liberadores, para salir de los males  y quebrantos que nos tienen atrapados y atrasados. Los brazos tarijeños están abiertos, pero no tienen que estarlo para los corruptos, estos fueron, serán y seguirán siendo los peores y crueles enemigos del pueblo, y la justicia social.  Son muy hábiles, diestros en la picardía, versados para acomodarse, adulones expertos, hipócritas serviles,  inconsecuentes e indolentes, sin conciencia y noción de lo que es elementalmente  la justicia social y el bien común, traicioneros e insensibles, como son pecadores sin una pisca de contrición, es decir impenitentes, el actual Papa Francisco  en una misa para la jerarquía  administrativa y  empleados públicas de Roma,  sostenía que  el pecado de la corrupción  no tiene perdón de Dios. Los corruptos están prendidos del poder público, donde, su ilimitada ambición los hace eficaces,  al punto de cambiar el curso de la historia de los pueblos, como parece, es el caso de la ex Unión Soviética y países de Europa Oriental. Para los corruptos  no hay distinción de doctrina ni del color de las naciones, estas pueden ser capitalistas o comunistas, peor en estos últimos países, debido a que todos los bienes que existen son del estado, por consiguiente no son de nadie, percepción que ayuda e incentiva la corrupción.Los tarijeños solidarios y decididos lograremos nuestra grandeza siempre que el fantasma del capitalismo y comunismo no nos sigan dividiendo, y usando nuestra capacidad, energías y sentimientos en enfrentamientos estúpidos que nos impiden encontrar el justo medio del progreso, el equilibrio, que  consiguieron las naciones más adelantadas del planeta: Suecia, Dinamarca, Suiza, Holanda, que pusieron el bien público y la justicia social en primer plano, por encima de todo, pero en base al atributo sagrado de la libertad del ser humano.*Abogado ex ministro de la Corte Suprema de justicia


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