Sobre las migraciones

Pero vamos a dejar la historia y la prehistoria para otro momento, para concentrarnos ahora en las migraciones que tienen al gobierno de Estados Unidos con sus dos partidos políticos enfrentados.Lo que los gringos discuten a nivel de gobierno no tiene que ver propiamente con quienes emigraron...

Pero vamos a dejar la historia y la prehistoria para otro momento, para concentrarnos ahora en las migraciones que tienen al gobierno de Estados Unidos con sus dos partidos políticos enfrentados.Lo que los gringos discuten a nivel de gobierno no tiene que ver propiamente con quienes emigraron hacia ese país (que existe gracias a la migración) sino qué leyes darán a los “nuevos inmigrantes”, esa ciudadanía estadounidense a la que aspiran.Esa nueva ley migratoria es uno de los mayores conflictos actuales entre los Republicanos  y los Demócratas, que no sabemos por qué llaman así a sus partidos políticos, porque su país no es realmente una República sino conjunto de estados precariamente reunidos. En cuanto a la Democracia, allí es donde menos existe, por la forma representativa que está consolidada y por aquello de los “Colegios Electorales”, que es algo demasiado difícil de entender. Pero vayamos al grano.La oficina del presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, John Boehner, confirmó la negativa a discutir la entrega de la ciudadanía a los cerca de doce  millones de indocumentados en el país.Obvio que entre los indocumentados no se cuenta a aquellos a quienes se ha estimulado para que vivan en los Estados Unidos, como los opositores al gobierno cubano, o aquellos despojados del poder en su país por movimientos populares, como Goni y sus amigos.Estos no son propiamente “inmigrantes”, ni tampoco reconocen que lo son aquellos que creen que descienden directamente de los peregrinos blancos del Mayflower y que no son sino inmigrantes más antiguos, los WASP.En los doce millones de inmigrantes pendientes de esa conflictiva ley, están los que fueron a Estados Unidos buscando lo que en su propio país no conseguían por existir esa absurda división  entre “países ricos” y “países pobres”.Esa división se mantendrá mientras los primeros insistan en llevarse de los segundos todo lo que puedan, pagando lo menos posible y ojalá sin procesar, simplemente como materias primas. Commodities, las llaman.Vale la pena completar con estos conceptos de enciclopedia: “La gestión de las migraciones actuales pasa por garantizar plenamente el derecho a la libre circulación comenzando por garantizar el derecho a no emigrar”Habría que –sigue- “detener la promoción de la fuga de cerebros por parte de los países desarrollados, reducir la desigualdad entre “países ricos” y “países pobres” e impulsar amplias campañas antidiscriminatorias orientadas a la construcción de sociedades culturalmente plurales”.Todo eso, con seguridad que no les interesa ni a “demócratas” ni a republicanos”, ahora si entre comillas.


Más del autor