Jigote para La Paz

La llamada de atención que se conoce como “jigote” es una movilización cotidiana para que los habitantes de Santa Cruz de la Sierra/ Bolivia aprendamos a sonreír, a cuidar lo público, a pensar que alguien más vive al lado de esta casa, pasa por la esquina, quiere tomar sol en el parque o...

La llamada de atención que se conoce como “jigote” es una movilización cotidiana para que los habitantes de Santa Cruz de la Sierra/ Bolivia aprendamos a sonreír, a cuidar lo público, a pensar que alguien más vive al lado de esta casa, pasa por la esquina, quiere tomar sol en el parque o pretende llegar a tiempo a su trabajo.Aunque todavía la sede de gobierno equilibra los desastres nacionales con la institucionalidad decenal del municipio, muchos hilos quedan sueltos y en más de una ocasión aparece como un agotamiento del Gobierno Municipal frente a la desidia de los ciudadanos.El primer asunto es la olorosa y peligrosa basura. Hace meses que los carros basureros ya no tienen horario ni paran en lugares acostumbrados. Tan difícil fue educarnos para botar los desperdicios en bolsas y cuando pasaba el recolector y ahora sólo queda la costumbre de elegir una esquina, pero a cualquier hora y se acumula el muladar, como hace años no se veía.Flores arrancadas, vómitos salteados, heces bajo los bancos, huesos a medio roer, latas de cerveza son comunes después de las fiestas patronales, prestes con diferentes motivos, concentraciones partidarias. Cualquier intento municipal por ordenar el estropicio es calificado como “racismo”, incluso por asambleístas departamentales y por un semanario dedicado a tales festejos.¿Cuál de esos pasantes y de esos animadores piensa en la mujer que debe limpiar las asquerosidades? ¿Dónde está ese “jigote” que nos ayude a encontrar el equilibrio entre el festejo y el bien común? Un “jigote” que ayude a reflexionar sobre los derechos de los barrenderos, generalmente mujeres, los más pobres entre los pobres, sin cuyo trabajo todos viviríamos peor. Cada bolsa de plástico, cada botella, cada desperdicio les aumenta innecesariamente su ya sacrificada labor. “Jigote” para los conductores que tocan su bocina por cualquier motivo, hasta por aburridos. La basura acústica es también dañina y es todo un aprendizaje ciudadano, admirable en ciudades como Beijing o Barcelona, el respeto al peatón y a las normas de tránsito.  “Jigote” para todo el territorio nacional y que sean ellos, los jóvenes, los protagonistas. Nosotros, encanecidos pero no cansados, ayudaremos en lo que podamos.


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