Mal de muchos

Bolivia tiene a un alto oficial de su policía en manos de las autoridades gringas, acusado de narcotráfico. Pues desde ayer, otro alto oficial de policía, esta vez colombiano (un general, nada menos) está en las mismas. O peores, porque no solo está acusado de tráfico de drogas ilegales,...

Bolivia tiene a un alto oficial de su policía en manos de las autoridades gringas, acusado de narcotráfico. Pues desde ayer, otro alto oficial de policía, esta vez colombiano (un general, nada menos) está en las mismas. O peores, porque no solo está acusado de tráfico de drogas ilegales, sino de complicidad con grupos paramilitares que mataron e hicieron desaparecer a todavía no se sabe cuántos colombianos, en una de las historia más siniestras del siglo pasado (y de este, todavía).Con ese general colombiano son centenares los latinoamericanos juzgados en los Estados Unidos por narcotráfico. Quisiéramos saber cuándo podremos en algún país sudamericano juzgar aquí por las mismas razones a por lo menos un gringo. Esa esperanza habrá que perderla, porque hasta a nuestros paisanos se niegan a devolvérnoslos, para juzgarlos por delitos cometidos aquí.Vayamos a Barclays, uno de los conglomerados financieros británicos más grandes y más famosos, cuyo presidente, el estadounidense Bob Diamond, “tuvo” que renunciar. La dimisión de Diamond, a quien un ex ministro describió en 2010 como “la cara inaceptable de la banca” por su desmedida ambición, ha sido aplaudida por el Gobierno británico, que se esfuerza por actuar con firmeza en una crisis que ya salpica a la “clase política”.Y por supuesto el Barclays no es el único banco cuestionado. La noticia dice que otros bancos británicos e internacionales están siendo investigados, entre ellos HSBC y Royal Bank of Scotland (RBS) , el estadounidense Citigroup y el suizo UBS.Además de la investigación por parte de los reguladores financieros, la Oficina británica contra el fraude ha anunciado que estudiará los casos para ver si se pueden presentar cargos criminales contra los infractores.Da la impresión de que la indignación popular, de millones y millones de personas, está comenzando a provocar reacciones institucionales en varios lugares de este zarandeado planeta. Pero no nos hacemos muchas ilusiones. Aún.Rematemos con el “caso” del ex presidente de Francia Nicolás Sarkozy. Agentes de policía, bajo la dirección de un juez instructor, llevaron a cabo hace dos días registros del domicilio del ex presidente Sarkozy, y de sus despachos en París, en el marco de la investigación por la presunta financiación ilegal de su campaña en 2007.No sabemos si Sarkozy alegará inmunidad de alguna clase o, peor aún, dirá que aún es presidente de su país y que le “usurparon” el poder en las últimas elecciones. Sería una extravagancia, pero ya hemos conocido casos similares en Bolivia. Muy similares.En fin. Reiteramos que no nos alegran las “desgracias” ajenas, ni nos sirven de consuelo por las que pasamos aquí, pero es indiscutible que algo está sucediendo en todo el mundo.Y es algo sumamente grave.

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