Mensaje presidencial por los 201 años de la Independencia
Paz recuenta "logros" de su gestión y no alude al cambio constitucional
El presidente Rodrigo Paz hizo un balance de los primeros meses de su gestión, anunció nuevas reformas económicas e institucionales y defendió la estabilidad del país, aunque evitó referirse a una eventual reforma de la Constitución.
El presidente Rodrigo Paz se dirigió a la nación durante la sesión de honor de la Asamblea Legislativa Plurinacional, realizada en la Casa de la Libertad por los 201 años de la Independencia de Bolivia. En su mensaje destacó que su gobierno logró estabilizar la economía, impulsó reformas estructurales y presentó nuevas iniciativas en materia económica e institucional, aunque en ningún momento hizo referencia a una eventual reforma de la Constitución Política del Estado.
Durante su discurso, Paz presentó una hoja de ruta centrada en la lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de la democracia mediante el diálogo y la apertura del país a la inversión nacional e internacional. En ese marco, anunció la creación del Alto Comisionado para la Integridad y la Justicia, instancia que tendrá la misión de combatir la corrupción y fortalecer la transparencia en la administración pública.
El mandatario sostuvo que recibió "una patria arrasada y moribunda" y afirmó que su administración inició un proceso de recuperación del país. Asimismo, aseguró que durante su gestión fueron expulsados 17 jefes criminales, entre ellos el narcotraficante Sebastián Marset, como parte de la estrategia de lucha contra el crimen organizado.
Paz también defendió el diálogo como el principal instrumento para superar los 53 días de bloqueos que enfrentó el país y rechazó las voces que pedían la declaratoria de estado de sitio u otras medidas de excepción. En ese contexto, agradeció al Tribunal Supremo Electoral, a las Fuerzas Armadas, a la Policía Boliviana y a diversos sectores sociales por respaldar una salida democrática al conflicto.
"Todo dentro de la democracia, nada fuera de ella", afirmó al reivindicar el diálogo por encima de la confrontación.
Agenda económica
En el ámbito económico, el Presidente anunció que el próximo 11 de agosto remitirá a la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley de Inversiones y que posteriormente enviará las iniciativas de Ley de Hidrocarburos, Ley de Minería y Ley de Alianzas Público-Privadas, con el objetivo de incentivar la inversión y la producción nacional.
Además, sostuvo que Bolivia debe superar la desconfianza hacia la inversión y tomar como referencia a países vecinos como Perú y Chile, donde —según dijo— conviven la inversión pública y privada para impulsar el crecimiento económico. En esa línea, afirmó que el país cuenta con un importante potencial minero que aún no ha sido plenamente aprovechado.
El mandatario también aseguró que existe interés de inversionistas internacionales por Bolivia e insistió en la necesidad de establecer reglas claras para atraer capitales y generar empleo.
Apertura al mundo
En política exterior, Paz destacó el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Perú, el fortalecimiento de vínculos con países de Medio Oriente, Europa y Asia y los compromisos de financiamiento obtenidos de organismos internacionales por más de 10.000 millones de dólares para proyectos de infraestructura y desarrollo.
Asimismo, mencionó el impulso a los corredores bioceánicos, la consolidación del hub internacional de Viru Viru, la política de cielos abiertos y la creación de la Agencia Nacional de Turismo, que reemplazará al Ministerio de Turismo con el propósito de agilizar la promoción de inversiones en ese sector.
Nueva gobernabilidad
Otro de los ejes de su intervención fue la propuesta de una "nueva gobernabilidad", basada en acuerdos entre instituciones y no entre dirigentes políticos.
Paz destacó la aprobación del Presupuesto General del Estado Reformulado 2026, que contempla mayores recursos para salud, educación y seguridad, además de la transferencia de más de Bs 2.200 millones adicionales a gobernaciones, municipios y autonomías indígenas en el marco de la agenda 50-50.
Finalmente, convocó a construir un gran acuerdo nacional para impulsar reformas estructurales que, según dijo, trasciendan un periodo de gobierno, entre ellas la modernización del Estado, la reforma energética, la seguridad jurídica y la lucha contra la corrupción.
"Empezó la transformación, una nueva Bolivia está naciendo y nadie lo va a impedir", concluyó el mandatario.








