Salud se escribe con $
El tema fue uno de los principales en la primera candidatura de Barak Obama y sigue siendo para la segunda.No es, por supuesto, un tema menor. Algo hizo Obama y el tribunal supremo de su país acaba de respaldarlo, pero dada la opacidad con que se manejan allí muchos asuntos relacionados con la...
El tema fue uno de los principales en la primera candidatura de Barak Obama y sigue siendo para la segunda.No es, por supuesto, un tema menor. Algo hizo Obama y el tribunal supremo de su país acaba de respaldarlo, pero dada la opacidad con que se manejan allí muchos asuntos relacionados con la economía y las finanzas (tanto públicas como privadas) es poco lo que se puede comentar con mínimos elementos de juicio. Pero lo intentaremos.Parte de la información periodística (la única disponible, hasta ahora) asegura, por ejemplo, que el sector salud representa el 18 % del Producto Interno Bruto, lo cual, a pesar de la infinidad de ceros que deben tener esas cifra no es muy verosímil, principalmente porque al tema específico de salud se asocia el de “apariencia”, con lo que, según análisis formales, el sector, o sea “salud y apariencia” involucra tantos recursos financieros como el energético, que es mucho decir. Y es posible que sea aún mayor.El modelo de mercado total, que le pone precio a todo, es especialmente virulento en el ámbito de la salud. En Algunos países, por eso, se dejó en mano del Estado lo relacionado con la salud, como fundamento del Estado de Bienestar.Lamentablemente esa situación cambió y ahora existen pocas muestras de estados de bienestar y muchas de estados totalmente mercantiles, donde también la salud está “controlada” por la mano invisible de la oferta y la demanda, con lo cual comienza a quedar sin sentido aquello que sostenía la Organización Mundial de la Salud de que “La salud es un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de funcionamiento, y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades”. También puede definirse como el nivel de eficacia funcional o metabólica de un organismo tanto a nivel micro (celular) como a nivel macro (social). En 1992 fue ampliada la definición de la OMS, al agregar: “y en armonía con el medio ambiente”.Con ese agregado resulta poco menos que inverosímil hablar de salud casi que en cualquier parte de este globalizado y depredado planeta.Sin embargo, que sepamos, no se ha derogado ni modificado ese artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que todavía sostiene que: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure a ella, así como a su familia, la salud y el bienestar”.Para terminar volvamos al principio. Es posible que ahora que Barak Obama se le midió seriamente a las cuestiones de salud, en su país, eso lo ayude para ganar en las elecciones presidenciales de fin de año y siga avanzando con el tema.Claro que de ahí a cambiar la inequidad que provoca la salud mercantilizada, hay mucho trecho.Pero algo es algo


