¿Oración o acción?

Es necesario enriquecerse con la palabra de Dios como María, es necesario llenarse de Dios, recordemos que Dios siempre lleva a mirar al hermano, si no me dejo llenar por Aquél que sabe lo que le conviene al hermano ¿qué le voy a llevar al hermano? Es necesaria la contemplación, el conocer a...

Es necesario enriquecerse con la palabra de Dios como María, es necesario llenarse de Dios, recordemos que Dios siempre lleva a mirar al hermano, si no me dejo llenar por Aquél que sabe lo que le conviene al hermano ¿qué le voy a llevar al hermano? Es necesaria la contemplación, el conocer a Dios, el escuchar a Dios, el servir a Dios, el amar a Dios, esto nos llevará irremediablemente y gozosamente a la acción.La acción (actitud de Martha) en tanto es apostólica, en cuanto brota de una vida interior como el agua del manantial.Si mi acción se reduce a ‘’hacer” sin “ser” todo se ha quedado en nada, para “ser” es necesaria la oración y la escucha de la palabra (actitud de María) porque nos lo dice Jesús: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, quien permanece en Mi y Yo en él, este lleva fruto abundante, porque sin Mi nada podéis hacer” (Jn 15,5).La acción apostólica es solo el desbordamiento, la expansión necesaria de una vida subterránea que arranca de dentro. No se puede dar de lo que no se tiene. No puedo dar consuelo si no siento el dolor del hermano, no puedo ofrecer una sonrisa si no tengo paz en mi corazón, no puedo extender las manos al necesitado si estoy sumergido en el egoísmo, no puedo llevar la palabra si la desconozco, no puedo dar amor si no amo al Amor.Por eso acción si, pero antes del “hacer” hay que preocuparse de “ser” cristiano. La inacción es vida interior sin vida exterior y la sola acción es vida exterior sin vida interior.La verdad está en vivir de la vida interior, es decir de una vida con Cristo presente, para traducirla en acción exterior, exponente y exigencia de lo que se lleva dentro.Es Cristo que nos impulsa con su amor a amar a los hermanos y plasmar ese amor en obras de misericordia y a llevar el anuncio del evangelio a los que no lo conocen. Si dices ser cristiano y llevas una vida solo de piedad sin acción, esa vida es manca. Si llevas una vida de acción sin vida interior, es como “bronce que resuena o címbalo que retiñe” (Cort. 1-13,1).Con muy poco puedes ser sembrador de vidas eternamente felices y de paso labrar e incrementar tu propia felicidad.Busca el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se te dará por añadidura.

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