Conspiraciones

Es más, los verdaderos beneficiados suelen permanecer ocultos, en el anonimato y desde allí recibir los beneficios buscados con la conspiración, para la cual utilizaron lo que usualmente se llama desde la época de las Cruzadas “cabezas de turco”.Las cruzadas fueron campañas militares...

Es más, los verdaderos beneficiados suelen permanecer ocultos, en el anonimato y desde allí recibir los beneficios buscados con la conspiración, para la cual utilizaron lo que usualmente se llama desde la época de las Cruzadas “cabezas de turco”.Las cruzadas fueron campañas militares impulsadas por el Papa y llevadas a cabo por gran parte de la Europa latina cristiana, con el objetivo específico inicial de restablecer el control cristiano sobre Tierra Santa, se pelearon durante un período de casi 200 años, entre 1095 y 1291.Los cruzados libraron cruentas batallas contra los turcos. La animadversión que se profesaban ambos bandos era tan grande, que para un cristiano cercenarle la cabeza a un turco era un logro encomiable. Cuando lo lograban, los cruzados colgaban la cabeza en un mástil de barco o la ensartaban en una lanza y los soldados le acusaban de todos los males habidos y por haber. Por este motivo, se dice que alguien es cabeza de turco, cuando es acusado de todos los daños de los que son culpables otros.Las conspiraciones, entonces, tienen una larga historia y no solamente relacionada con asuntos religiosos, aunque estos son los más frecuentes (por aquello del fundamentalismo). No es indispensable que las conspiraciones sean reales para volverse famosas. Ya son célebres, por ejemplo las  teorías conspirativas del 11-S. Son una serie de teorías sobre el origen y el desarrollo de los atentados que tuvieron lugar el 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center y en El Pentágono las cuales afirman que la versión oficial es falsa y que el gobierno de Estados Unidos deliberadamente permitió los atentados o incluso los planificó.Es aconsejable por eso (y también muy utilizado desde tiempos inmemoriales) preguntarse a quien o a quienes beneficia en mayor medida una conspiración. Eso se llama en latín “cui bono” y se aplicaba en el Derecho Romano.Aunque este principio es muy usado en criminalística, no es sencillo determinar quién o quiénes son los que podrían ganar, ni muchos de los beneficiados tienen por qué haber estado implicados en el crimen, máxime cuando el culpable los usó como “cabeza de turco” para distraer la atención.Sin especular, podemos afirmar que uno de los mayores intereses globales en este momento, son los recursos naturales. Especialmente los no renovables y entre ellos todavía con mucha “ventaja” el petróleo y el gas, aunque el interés por el agua potable avanza a pasos agigantados.Para descubrir conspiraciones (podamos o no podamos evitarlas) hay que tomar muy en cuenta esos “intereses” y los multimillonarios beneficios derivados. Y para comenzar podemos localizarnos en Bolivia, pero también en el acuífero Guaraní, en el Paraguay, y en Colombia, donde se frustraron (temporalmente) las intenciones de instalar seis bases militares estadounidenses, notoriamente orientadas hacia la Amazonía y hacia la Orinoquia.Hay todavía mucho por descubrir en nuestra propia región.

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