No hay peor sordo…

Esas palabras son “Te lo dije” y el ministro es Juan Ramón Quintana, quien ahora es ministro secretario, pero antes ocupó otras carteras. O sea que no es un novato. Expliquémoslo el asunto despacito y con buena letra:Quintana, durante su informe oral en la Cámara de Diputados denunció...

Esas palabras son “Te lo dije” y el ministro es Juan Ramón Quintana, quien ahora es ministro secretario, pero antes ocupó otras carteras. O sea que no es un novato. Expliquémoslo el asunto despacito y con buena letra:Quintana, durante su informe oral en la Cámara de Diputados denunció que las oeneges “lucran con la pobreza de la gente”, o sea que, poco más o menos dijo que había descubierto que… “el aguas moja”.La información (extraída de Cambio, que es una publicación oficial, o por lo menos oficialista, para mayor gravedad), sostiene que Quintana, “en una maratónica exposición ante la Comisión de Gobierno de la Cámara, con documentos y pruebas en mano, dijo que la presencia de las ONG en Bolivia motiva “hablar de la historia de la infamia y de la mayor impostura”.Parece inmodesto, pero es que eso mismo lo hemos dicho muchas veces nosotros y también lo han publicado varios medios de comunicación que no son oficiales ni oficialistas.Pero el descubrimiento de las andanzas de las ONG es mucho más antiguo, casi tan antiguo como su aparición y prolífica multiplicación.Ya en una conferencia en California, el 14 de agosto del año 2.004, la intelectual india (nacida en la India, no “indígena” y mucho menos “indigenista”), Arundhati Roy denunciaba que “Otro peligro que amenaza a los movimientos de masas es la ONG-nización de la resistencia… “En las sucias aguas de las ONG de pega montadas para chupar subvenciones o eludir impuestos) también existen ONG que realizan labores valiosas. Pero es importante observar el fenómeno de las ONG en un contexto político más amplio”.Y agregaba: “Las ONG dan la impresión de estar llenando el vacío creado por el estado en retirada. Sí que lo hacen, pero de forma materialmente inconsecuente. Su contribución real es que por medio de ellas se descarga la rabia política y que reparten como asistencia o caridad lo que corresponde al pueblo por derecho”.Esta no es la primera vez que reproducimos esos conceptos, que compartimos. Pero hay más. Precisamente dos días antes de la arremetida del ministro quintana, con firma de Federico Simón Valencia, circulaba esta información generada en España: “Seis ONG —Hemisferio, Asade África, Esperanza sin Fronteras, Asamamu, Fudersa y Agrupación Ceiba— captaron desde 2009 dinero de las ayudas de Solidaridad y Ciudadanía por un montante total de 3.650.775 euros”. La noticia le dio la vuelta el mondo con la facilidad con que ahora puede hacerlo gracias a la tecnología de la comunicación.O sea que el ministro Quintana no hablaba de nada nuevo ni nada focalizado, sino de un fenómeno antiguo y globalizado, además, que él  –Quintana- por su rango y por su antigüedad, debería conocer muy bien.Y por eso vamos a rematar lo que comenzamos con ese odioso recordatorio de que “lo dijimos”, utilizando un también antiguo y muy conocido refrán:No hay peor sordo que el que no quiere oír.

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