Estrategias de guerra
Vinieron luego los garrotes, y algunos aprendieron a lanzar piedras, percatándose que era magníficas armas “a distancia”.Estaríamos todavía en esas si los chinos (¡tenían que ser los chinos¡) no hubieran mezclado unas sustancias para divertirse y hubieran inventado la pólvora. Claro...
Vinieron luego los garrotes, y algunos aprendieron a lanzar piedras, percatándose que era magníficas armas “a distancia”.Estaríamos todavía en esas si los chinos (¡tenían que ser los chinos¡) no hubieran mezclado unas sustancias para divertirse y hubieran inventado la pólvora. Claro que los europeos no la utilizaron para divertirse, sino para volver más eficiente la guerra y así someter a muchísimos pueblos que no habían tenido el ingenio de descubrir algo tan valioso y tan útil. Así se apropiaron del África y de esto que todavía llamamos América.Estuvieron así, los “humanos” matándose entre sí, a lo largo y a lo ancho del planeta, durante muchos siglos.Sin ánimo de guerrear, o sea que igual que con la pólvora, otros personajes descubrieron que los átomos se podían desintegrar y que al hacerlo se desencadenaban unas fuerzas terroríficas. ¡Magnífico para hacer guerras¡ pensaron algunos y todavía lo están pensando, aunque con la enorme cantidad de esas armas atómicas ya construidas es seguro que esta vez la guerra no tendría ganadores. Perderíamos todos. Nos exterminaríamos.Los ingenuos pensarán que con ese extremo se terminaron las guerras. Pero no. Ni las guerras ni la historia se han terminado. Siguen.Pero en las guerras actuales y futuras no creemos que se usen los drones o vehículos no tripulados, que ya inclusive Venezuela tiene y que con ese humor ácido tan característico de su gobernante ha dicho que podrían llevar una bomba atómica en la punta. Como si a Estados Unidos les hiciera falta semejante ironía para aumentar sus ganas de invadir Venezuela. Por mucho menos que eso, es decir por runas armas de destrucciones masiva totalmente ficticias invadieron Irak, masacraron a Sadam Hussien y todos sabemos cómo le terminó de ir al pueblo iraquí.La guerra está en curso, pero es la guerra química y biológica. Pero no utilizando ántrax ni otras sustancias casi misteriosas. El arma actual de la guerra biológica son los transgénicos, es decir, aquellas especies vegetales (no sabemos si animales también) programadas genéticamente para sostener multimillonarios agro-negocios. Con respaldo de sustancias químicas, por supuesto, y si lo dudan averigüen sobre el glifosato, o mejor sobre el Roundup de Monsanto, que se utiliza masivamente aquí cerquita, en los cultivos de soya que están en casi todo el continente sudamericano, y también en Bolivia, por supuesto. Claro que mientras tanto, algunos insistirán en que sigamos pendientes de los experimentos atómicos de Irán, porque buscan distraer nuestra atención de la verdadera guerra, que se está actualmente peleando, entre 99 indignados en un bando y solo uno por cada cien en el otro bando, el de los satisfechos. Eso se llama “estrategia”.En eso era experto, precisamente, el general chino Sun Tzu.


