Crónica política de la jornada
El precio del petróleo, el FMI y la soledad de Paz Pereira
El presidente anunció la reactivación de las refinerías y sugirió un posible atentado en Viacha que Oviedo desmintió tajantemente mientras los cambios en su entorno se aceleran. Lara sigue en rehabilitación
Hay un problema central: el barril de petróleo WTI de referencia para América está de nuevo rozando los 100 dólares. Ayer cerró en 96,6. En abril cerró el mes en 105. En junio a 84. Hace 9 meses cuando se levantaron los precios – aunque se mantuvo la subvención – estaba a 64. Y el dólar ahora cuesta más de 12 bolivianos.
Hace un par de semanas el ministro Óscar Mario Justiniano y su grupo anunciaron que se empezaría a procesar crudo en una planta privada. Era el ministro de Desarrollo Productivo. Ayer el presidente Rodrigo Paz Pereira anunció que se ampliaría el procesamiento en YPFB Refinación en las refinerías Gualberto Villarroel, de Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, de Santa Cruz, que a medio gas procesan el crudo nacional. Nadie responde bien al “por qué” se dejaron de utilizar al 100%. “Entre las dos refinerías que tenemos en el país tenemos una capacidad de 63.700 barriles día con una capacidad operativa de 56.500 barriles día. Estas cifras no son solo números en un papel es producción diaria”, indicó el presidente de YPFB Sebastián Daroca. Hasta ahora, según Daroca, se procesaban poco más de 24.000 al día. El jugoso negocio de las comisiones no parece suficiente explicación. Veremos qué dice la intervención.
El creciente precio del petróleo también parece haber ralentizado los planes del gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, que con el respaldo de los cívicos habían prometido “inundar Santa Cruz con combustible” a precio internacional. Eso o que el dólar sigue escaseando y por ende, subiendo de precio, aunque ayer cayó 16 centavos luego de los anuncios del Banco Central de Bolivia de no comprar más, sino en todo caso vender, y obligar a los bancos a dejar el 3% de sus bolivianos inmóviles – generando para variar cierto pánico en algunos hogares que la Asoban intentó despejar -. De momento Santa Cruz ha vuelto a poner un plazo para resolver el problema: 10 de octubre o tomarán medidas.
El páramo
En medio de la tensión por el combustible, avanza el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional en la Asamblea. El primer borrador filtrado dos semanas después contempla medidas duras: fin total de la subvención en 2027 y recorte del 9,5% del déficit entre otros. Veremos qué finalmente se cierra en la Asamblea – donde las tres bancadas mayoritarias están de acuerdo en líneas generales con el procedimiento -, y qué aspectos pueden resultar negociables todavía. En cualquier caso y a 11 días de que se levante el Estado de Excepción, vuelve a haber munición sobre la mesa. Un nuevo elemento para valorar si la salida política es por el referéndum constitucional o no, y si es posible una salida política con la economía fracturando el país por un lado o por el otro.
La soledad del presidente Rodrigo Paz sigue poniéndose en evidencia. En Cochabamba habló seguramente de más. Por ejemplo, lamentó “haber confiado” en su asesor personal acusado de tentativa de feminicidio, enriquecimiento ilícito, usurpación de funciones y otros. Hace unos días decía que apenas lo conocía. Después se vino arriba y pidió investigar la explosión de Viacha “como atentado” aseverando que no descarta “porque hay mucha gente queriendo hacer daño”, lo que supone una politización del tema – todos sabemos a quién se podría acusar – sin pruebas. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, salió pronto a cortar de raíz el rumor: “No hay nada”. Oviedo es de mucha confianza de Paz Zamora, pero su cabeza está en una lista de peticiones muy concreta en esta coyuntura.
Ayer además Brújula publicó el cambio de jefe de gabinete de Paz Pereira. De Gilda Céspedes, que lo acompaña desde la campaña, a Guido Gonzales Paz. Algunas fuentes de gobierno lo negaron. Lo cierto es que no se cumple un año y los cambios son permanentes.
Por si faltara poco, justo en este momento el ministro de la Presidencia Fernando Aramayo y el de Defensa, Ernesto Justiniano, se encuentran de nuevo en viaje oficial en Estados Unidos.
Para rematar, la bancada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), sigla con la que Lara y Paz alcanzaron la victoria, anunciaron ayer oficialmente la ruptura con el ejecutivo. Evidentemente no quiere decir mucho, porque la bancada ya estaba rota entre laristas y pacistas y muy pocos responden al partido como tal. Pero es uno más.
Lara y su rehabilitación incompleta
El vicepresidente Edmand Lara empezó mal. La relación con Paz se rompió antes incluso de la juramentación y pasó varias semanas de denuncia, euforia y muchas excentricidades que acabaron por opacar su principal valor, el de la relación con las clases populares.
Lara tomó distancia, cambió sus formas de vestir, de comunicarse, de relacionarse. Estudió y buscó su oportunidad. Una rehabilitación que iba a costar, pero que no era imposible.
La tragedia de Viacha le permitió mostrar precisamente su mejor versión: la conexión con lo popular. Fue al lugar, consoló a las víctimas, gestionó ayudas e información. Todo iba bien.
El martes por la noche se estrelló con un teniente coronel y aunque en la ciudad paceña lo entendieron, el resto parece que no. Ninguna rehabilitación se sencilla.








