"Seremos implacables", indicaron
Reino Unido redobla la apuesta por las Malvinas
El primer ministro Andy Burnham ratificó la posición británica sobre el archipiélago en medio de la renovada ofensiva argentina
El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró este miércoles que su Gobierno será "implacable" en la defensa del derecho de los habitantes de las islas Malvinas a "elegir ser británicos", en medio de las renovadas tensiones con Argentina por la soberanía del archipiélago, según informó The Times.
Cámara de los Comunes
Burnham se pronunció durante la sesión de preguntas al primer ministro en la Cámara de los Comunes, después de que la líder conservadora Kemi Badenoch acusara al Gobierno de proyectar debilidad por su política respecto de las islas Chagos, archipiélago del océano Índico donde se encuentra Diego García, que alberga una importante base militar utilizada por EE.UU. y Reino Unido. "No es de extrañar que Argentina esté ahora amenazando las 'Falkland' (Malvinas). Necesitamos proyectar fuerza, necesitamos demostrar que el territorio soberano británico no es negociable", afirmó Badenoch.
"Siempre respetaremos el derecho de los habitantes de las Falkland a elegir ser británicos. Eso nunca cambiará bajo este Gobierno y seremos implacables en defenderlo", respondió Burnham. El primer ministro también aseguró que Reino Unido no entregará su base militar de Diego García y señaló que Londres mantiene conversaciones al respecto con EE.UU.
La declaración de Burnham se suma a la respuesta que Downing Street dio la semana pasada a los anuncios de Milei. "Nuestras Fuerzas Armadas están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana, para proteger al Reino Unido y nuestros intereses", afirmó entonces un portavoz del Gobierno británico. Londres aseguró además que las islas seguirán siendo británicas "mientras los isleños lo deseen".
El Gobierno británico basa su posición en el principio de autodeterminación y en el referéndum celebrado en 2013, cuando el 99,8 % de los votantes del archipiélago optó por mantener su estatus como territorio británico de ultramar. Londres sostiene además que no puede existir una negociación sobre la soberanía sin el consentimiento de los isleños, postura que expuso oficialmente ante la Organización de Estados Americanos en junio pasado.








