¿Roban?, Paz Pereira confirma acuerdo con el FMI
"Cuando la plata no se roba, alcanza", era el lema del ahora Presidente durante su campaña electoral, cuando hablaba de créditos internos, rebajas de impuestos y aranceles, sin depender del financiamiento externo
Durante la campaña electoral del pasado año, el entonces candidato a presidente, Rodrigo Paz Pereira, se posicionó explícitamente en contra del FMI. En una entrevista con Radio Panamericana declaró: "En Bolivia la plata alcanza para reactivar nuestra economía. Que conste, soy contrario a cualquier crédito del Fondo Monetario Internacional". Su lema económico era "Cuando la plata no se roba, alcanza", y su propuesta de "Capitalismo para todos" apostaba por créditos internos, rebajas de impuestos y aranceles, sin depender del financiamiento externo del organismo.,
El apoyo electoral recibido por la fórmula Paz-Lara fue relevante en sectores populares y rurales de departamentos que antes apoyaron a candidatos del Movimiento al Socialismo (MAS). El candidato vicepresidencial, Edmand Lara, un ex policía confrontado con la burocracia vinculada a la corrupción de la entidad del orden, y cuya presencia explica un importante caudal de votos, fue rápidamente apartado de las decisiones de gobierno.
Ese distanciamiento y la posterior promulgación del Decreto Supremo 5503, denominado “Fast Track”, con el que el gobierno de Paz Pereira intentó liberalizar la economía, marcaron una abrupta caída de la credibilidad del gobierno y de la legitimidad en el cargo presidencial.
Y, sí, el giro fue rápido. Ya en las primeras semanas como presidente electo, Paz Pereira hizo lo contrario a lo prometido: viajó a Estados Unidos, se reunió con el FMI, el BID, el Banco Mundial y anunció un crédito de la CAF. Tras asumir el 8 de noviembre de 2025, describió la herencia económica en términos durísimos: "El país que recibimos está devastado, nos dejan una economía quebrada con las reservas internacionales más bajas en 30 años, nos dejan inflación, escasez, deuda, desconfianza y un estado paralizado". Todos los bolivianos sabían eso y más, porque lo sienten y sentían en sus bolsillos y hogares.
En mayo de este año Paz había anticipado negociaciones avanzadas para un programa de financiamiento de unos 5.000 millones de dólares, y una misión del FMI se reunió con empresarios en La Paz para evaluar el desempeño económico del país. El 21 de julio (ayer), Paz declaró que su gobierno proyecta concretar el acuerdo: "La pregunta tiene respuesta, ¿no? Es como ya se han asumido los acuerdos", dijo al ser consultado sobre cuándo se cerraría el trato. El paquete de financiamiento externo negociado llega hasta 5.000 millones de dólares, con un préstamo del FMI como pilar central de entre 2.000 y 2.500 millones.
La pregunta que se hacen los bolivianos es si ese acuerdo con el FMI, ahora reconocido por Paz Pereira y su ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, es también un reconocimiento explícito sobre si en el actual gobierno “roban y por eso no alcanza” el dinero.
Hoy mismo (22 de julio), sin precisar condiciones y alcances del acuerdo en negociación, un viceministro de Economía precisó que el mismo con el FMI está avanzado y rondará entre 2.500 y 2.800 millones de dólares, y que esos recursos, junto a los de otros organismos como el BID y el Banco Mundial, buscan dar estabilidad cambiaria y monetaria al país, permitir que el Banco Central acumule reservas internacionales y financiar la compra de combustibles.





