La COB inicia paro indefinido; el Gobierno llama al diálogo
Los dirigentes indicaron que la medida responde al alza del costo de la canasta familiar, el desempleo y el mal suministro de combustibles
La Central Obrera Boliviana declaró un paro general indefinido con movilizaciones desde este viernes, tras el cabildo nacional que reunió a sectores de los nueve departamentos del país. La medida, según su ejecutivo Mario Argollo, busca respaldar a sectores ya movilizados y exigir atención inmediata a sus demandas.
“Se ha declarado el paro general indefinido movilizado para apoyar a nuestros compañeros movilizados y si el Gobierno no soluciona de manera inmediata, tiene que dar un paso al costado”, afirmó Argollo.
El dirigente sostuvo que la determinación responde a semanas de movilización de varios sectores y a la necesidad de evitar cualquier interpretación de desmovilización o debilitamiento del conflicto social, en un contexto de creciente tensión con el Gobierno.
Asimismo, Argollo señaló que la medida también responde al alza del costo de la canasta familiar, el desempleo y las observaciones al suministro de combustibles, además de acusar falta de soluciones por parte del Ejecutivo.
El ejecutivo de la COB denunció además presunto nepotismo en ministerios y cuestionó al ministro de Trabajo, Édgar Morales, afirmando que “toda su familia está metida” en esa cartera, mientras desafió a las autoridades a conocer las condiciones laborales de mineros y trabajadores del área rural.
Pasaron las elecciones subnacionales y se es momento para instalar un dialogo nacional con todos los sectores y socializar las leyes que enviará el Ejecutivo al Parlamento, esa fue la propuesta del presidente Rodrigo Paz, a través de un mensaje que fue emitido la noche de este jueves.
Llamado al diálogo
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz desafió a la COB a ser parte de las soluciones y cuestionó que una dirigencia —con sueldos equivalentes a 10 o 15 veces un salario mínimo— se niegue al diálogo y lleve a sus bases a un conflicto en lugar de ofrecerles respuestas.
El mandatario no solo planteó trabajar en un gran acuerdo nacional para enfrentar un «Estado quebrado», sino que fijó su posición sobre la demanda cobista de un incremento salarial del 20 % bajo amenaza de activar protestas sociales.
“Todo está quebrado. Nos dejaron un Gobierno quebrado, gobernaciones quebradas, alcaldías quebradas, empresas quebradas y familias quebradas. Y, aun así, están pidiendo un aumento del 20 %”, cuestionó el mandatario.








