Análisis
Las vueltas de Rodrigo Paz, las propiedades de Tuto
¿Cuántos indecisos movió realmente el debate?
Acabó el debate presidencial, quizá el más decisivo de nuestra corta historia democrática, con la sensación de que hubo tablas. O al menos no perdió nadie, aunque eso se definirá en el post debate, es decir en las redes. Con sus memes, sus encuestas, sus burbujas y demás.
En esas Rodrigo Paz tiene una ventaja, que es que disputa votos en la misma burbuja de JP Velasco y Tuto Quiroga, mientras que la de Edman Lara continua inexpugnable. Claro que cerrar el debate pidiendo que “voten libre” no le ayuda demasiado.
Las estrategias eran previsibles y ambos, oradores notables, las siguieron al pie de la letra – Paz leyendo demasiado, Tuto evitando las rimas -. Paz apelaba al nacionalismo y hacía escorzos para explicar que “lo bueno” de los últimos 20 años – bonos, etc.,- no cambiarán; Tuto plantea sin embargo un escenario de país “abierto”, con mucha presencia de acreedores y muchas lógicas liberales confiando en un sujeto – el tejido empresarial – que no siempre ha respondido.
Los que pidieron propuestas en el debate Velasco – Lara quizá han sentido “aburrimiento” esta vez. Paz y Tuto, conocidos de añadas como quedó claro en varias ocasiones, han tratado de mantenerse pulcros. Tuto lo dejó en evidencia en varias ocasiones ante preguntas directas: ¿Qué van a hacer con el precio de los combustibles? A lo que Paz no respondió con claridad, y Paz atacó con el lugar de residencia real de Tuto para acabar mordiéndose la lengua: “He preguntado si se quedará”. Tuto citó la quiebra del banco del suegro y Paz pasó palabra. Siempre resulta curioso escuchar a Paz denostar el pasado siendo el hijo de uno de los grandes de la democracia pactada de los 80 y 90. Tuto se hizo de nuevo un lío al explicar su plan para entregar propiedad de las empresas estratégicas directamente a los ciudadanos, y eso que habla de ello desde 2014: aun casi nadie entiende cómo eso no va a acabar en manos de los de siempre.
Tal vez no se gana un debate, pero lo importante es no perderlo, y ni Tuto ni Paz perdieron el pie entre los suyos (o entre los de Lara), y si quedaba algún indeciso – 10% según la encuesta previa de Unitel además de otro 9% blanco y nulo – probablemente no lo decida hasta el día que haya que meter la papeleta en las ánforas.
A quienes sí les queda faena es a Bolivia Verifica y Chequea Bolivia: ¿Cuánto son 230.000 kilómetros? ¿Cuál es el valor real de las empresas estatales para que nos queden 1.500 dólares a cada uno? ¿Nueve “hospitales” (literal) en Tarija? ¿Dónde vive y paga impuestos realmente Tuto?
Con seguridad el post debate va a aclarar muchas más cosas.





