Análisis
¿Puede caer la elección en Bolivia? La ALP tiene la llave
Aunque la Ley se retiró del orden del día, sigue pendiente de tratamiento. Deslegitimar la elección de un presidente sembrando dudas sobre el proceso es un clásico de nuestros días. La sincronización de la denuncia a los auto prorrogados del TCP con el intento de tumbar el TSE sugiere estrategia
Empezó como una idea descabellada de las que a menudo circulan por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Un senador electo por el MAS y aparentemente "androniquista", Pedro Benjamín Vargas, propuso prorrogar el periodo constitucional bajo el argumento de un supuesto mal trabajo y fraude en las elecciones del 17 de agosto que nadie detectó ni denunció en su momento, ni los partidos, ni las misiones de Observación Nacional, ni siquiera los candidatos perdedores.
Con el tiempo, sin embargo, ha ido tomando cuerpo con una denuncia de aquel "activista" cruceño que prometió sembrar el caos tras ser retirado de su candidatura, Peter Erlwein Beckhauser, que fue rechazada por la Fiscalía de La Paz, y con el propio Gobierno dándole entidad a la posibilidad de la prórroga mediante la negación: el domingo fue María Nela Prada, hoy el propio Luis Arce Catacora.
En la tarde, Arce denunció que la Cámara de Senadores intenta aprobar, con dispensación de trámite, un proyecto de ley presentado por el senador Pedro Benjamín Vargas, que pretende suspender a los vocales del Tribunal Supremo Electoral y extender el mandato de las actuales autoridades. Además alertó sobre un supuesto plan para la conformación de una comisión de investigación en la Cámara de Diputados que, según sus palabras, no busca transparencia, sino perseguir a los vocales electorales con el objetivo de anular la segunda vuelta electoral. Vargas retiró la petición de modificar el orden del día en la sesión de esta misma tarde, pero el proyecto de Ley sigue vigente y en trámite.
Todo esto está sincronizado, aparentemente, con el movimiento de Romer Saucedo, presidente del Tribunal Supremo de Justicia, que ha considerado que este era el mejor momento para denunciar a los vocales del Tribunal Constitucional autoprorrogados desde diciembre de 2024, que son mayoría en el pleno. De ser suspendidos en este preciso instante, las deliberaciones de la Asamblea podrían quedar sin control constitucional según señalan algunos analistas, aunque el expresidente Eduardo Rodríoguez Veltzé asegura que la Sala Plena puede funcionar sin ningún problema con los cuatro electos y tomar las decisiones que consideren oportunas.
¿A quién le interesa la prórroga?
La variedad de criterios entre los analistas y politólogos consultados es amplia, sin embargo casi todos coinciden en que el presidente Luis Arce no es precisamente el más interesado en continuar en el poder ni siquiera ahora que los escándalos financieros y familiares cercan su presidencia.
Otra cosa es su bancada y, en general, la inmensa mayoría de los asambleístas que ocupan curules, que no han sido reelectos, que ya no reconocen "jefes" y que difícilmente podrán volver a asentarse en la política. La semana pasada escuchamos a una asambleísta tarijeña quejarse por dejar el cargo sin finiquito ni nada y pidiendo al menos un celular de regalo. Los sueldos superiores a los 23.000 bolivianos por un trabajo bastante ligero, pues ni siquiera se han esforzado en llegar a acuerdos, son un aliciente personal en un momento de crisis global donde apenas nadie les pide soluciones.
Por otro lado, también señalan que se alinea en la estrategia de Evo Morales de alimentar las dudas sobre el proceso - en el que fue vetado de forma antojadiza con una interpretación del TCP aplicado por el TSE - que justifiquen desde el origen unas supuestas movilizaciones populares que lograran, en algún momento, derrumbar al próximo gobierno. Aunque Morales ha fracasado en todos los intentos de paralizar el país en esta legislatura, cree que ni Paz ni Tuto tienen base real más allá de los "likes" en redes, como para paralizar una decisión de este tipo si cuenta con el aval de la Policía, es decir, del Gobierno. En cualquier caso, Morales ha negado en sus redes que avale esa estrategia y que su bancada vaya a apoyar el derribo del TSE.
Otros también apuntan en ese sentido pero señalando a los candidatos en liza: Tuto Quiroga y Rodrigo Paz. Sembrar dudas sobre la limpieza del proceso es un clásico y señalar fraude por parte del perdedor, también.
Aún así, los analistas coinciden en que la elección en segunda vuelta fijada para dentro de 11 días, el 19 de octubre, ya está en marcha y no podrá ser detenida "porque el pueblo no lo permitirá".





