Crónica política de la Semana
Del salto de Hassenteufel a la campaña por el voto nulo
El proceso electoral sigue sin tener certidumbres suficientes: Yajaira San Martín es la nueva presidenta interina. La apuesta de Claure por Samuel, el intento de Tuto de acercar a Dunn y el empeño de Evo, claves de la semana
La semana parecía clave para descifrar algunas de las claves de la campaña electoral, pero ha acabado por complicarse más de la cuenta abriendo incluso un nuevo interrogante que aporta de todo, menos confianza en el proceso. La (no) renuncia de Óscar Hassenteufel, la arremetida de Manfred Reyes Villa contra el nuevo binomio Samuel Doria Medina – Marcelo Claure y la decisión (al menos de momento) de Evo Morales de apostar por el voto nulo han marcado una semana que difícilmente habrá decantado a indecisos.
El “asunto” del TSE
El martes circuló una supuesta carta de renuncia de Óscar Hassenteufel al Tribunal Supremo Electoral que pronto se desmintió reduciéndola a “baja de tres días”. No era la primera vez que sucedía algo así, y6 más allá de la guerra encarnizada que provocó entre amigos periodistas sobre la veracidad de la información, lo meridianamente objetivo es que la Sala Plena eligió a Yajaira San Martín como nueva presidente interina del Tribunal, una decisión que solo puede revocar esa misma Sala Plena, pues Hassenteufel ya renunció a la presidencia al principio de gestión, quedándose como vicepresidente y ejerciendo como presidente interino.
La jugada era de ajedrez: la vocal Nancy Gutiérrez se tomó unas larguísimas vacaciones durante la parte enjundiosa del proceso electoral dejando así solo seis votos y obligando a quien ejerciera de presidente a asumir el voto de calidad en caso de empate. También hay otros asuntos de responsabilidad y autoridad: el presidente es quién llama a Sala Plena para definir los temas y tratarlos.
Hassenteufel lleva una vida entera en el Tribunal y conoce todos sus resortes, fue elegido vocal en 2019 con aquella Asamblea de mayoría masista pero asustada por la huida de Morales y el asedio del gobierno de Jeanine Áñez. Los candidatos del centro derecha lo tienen por el vocal más “legal” y confían en su continuidad. Los cables de wikileaks lo señalan como informante de EEUU a principios de siglo. Cumplidos los 80, sigue al pie del cañón.
La jugada la anunció el vocal Tahuichi Tahuichi en un desliz de su incontrolable afán de protagonismo recordando que los candidatos inhabilitados pueden ser reemplazados sin mayor trámite hasta el 14 de agosto y tendría que ser una Sala Plena la que trate su impugnación. De momento, tendrá que ser la vocal Yajaira San Martín la que convoque esa sala plena porque difícilmente le devolverá el cargo.
Con todo, la posibilidad de sustitución solo es para los inhabilitados, no para quienes renuncien de aquí al 14 de agosto, por lo que si alguien piensa en colar a Evo Morales solo podría hacerlo en algún espacio del senado o en la Vicepresidencia de Johnny Fernández, que sigue jugando al despiste.
Evo dice no
Morales no tiene intención de dar su brazo a torcer, al contrario, ha redoblado los ataques a Andrónico Rodríguez a quien ya alinea con el resto de candidatos liberales asimilándole los planes sobre el litio, el FMI y demás. A tres semanas parece demasiado poco para dar un giro de guion significativo.
Esta semana también se ha descartado la opción Evaliz como vice de Johnny Fernández, algo poco viable pero digerible. Evaliz lo negó formalmente y Evo apuntó al “voto nulo” como opción electoral. Incluso aseguró que va a abrir casas de campaña.
La apuesta es arriesgada, desde 1987 el promedio de voto nulo en elecciones presidenciales ha sido de 3,7%, por lo que los fieles de Morales partirían desde ahí. Formalmente el voto nulo no cuenta para nada, y7 quedó demostrado en las sucesivas elecciones judiciales, donde superando a los válidos, nada cambió. Es verdad que este caso tendría matices diferentes y le daría legitimidad en sus reclamos si el número es significativo. Algunos venturosos han hablado de 45%, pero lo cierto es que con que solo sumara más voto nulo que el primero de los candidatos, la comunidad internacional advertiría y los problemas internos podrían dispararse. La apuesta apenas se ha verbalizado, pero no parece farol.
Los millonarios
La decisión de Morales de pedir el voto nulo deja fuera de juego a las huestes libertarias de Jaime Dunn, que habían barajado esa opción para mostrar cuerpo. En esa encrucijada, el propio Dunn se hace querer exhibiendo su programa electoral y ofreciéndolo a sus ex contrincantes. Todos le han regalado palabras bonitas, aunque el más interesado en incorporarlo es Tuto Quiroga, a la postre el más liberal de los candidatos y que lleva 25 años en esas lides por mucho que la nueva generación se lo desconozca.
Tuto, arrinconado lo más a la derecha del tablero, no tiene mucho margen para crecer porque difícilmente puede modificar su narrativa. Cuenta con Dunn y de alguna forma, contaba con Marcelo Claure. Cuentan que el golpe ha sido duro no tanto por la decisión, sino por el momento: la diferencia que les dan las encuestas a Tuto y Samuel son menores que el margen de error y por ende, cabía esperar.
Claure no lo hizo y eso le abrió un espacio enorme a Manfred Reyes Villa para desplegar su estrategia nacional – populista, facilitada además por la incomparecencia de Andrónico Rodríguez al debate en cualquier plataforma.
Reyes Villa, que ha estado diez años en Estados Unidos y recientemente en Boston, conoce por demás lo que se cocina en las altas esferas de la economía y no ha dudado en entrar a matar: Claure y Samuel se han repartido el litio. Los insultos de Claure todavía lo han posicionado más como alternativa, por muy curioso que resulte que alguien que promete “salvar Bolivia” al tener vendidos ya 10.000 millones de bonos respaldados con el litio, acuse a otro de hacer lo mismo. Aun así, la fe mueve montañas y en Bolivia siempre ha sido un elemento clave en las campañas. A Samuel y a Manfred todo el mundo los conoce desde hace muchísimo tiempo.
Pacto fracasado
También fracasó esta semana el enésimo intento de hacer un pacto de izquierda entre Morena, MAS y Andrónico, porque a Morales nadie en realidad lo espera, al menos públicamente.
Lo de Copa y Ritcher, cuya campaña se limita a que el vicepresidente acuda a algunos foros y set de televisión, es difícilmente explicable; lo de Eduardo del Castillo, que sigue buscando fórmulas para llegar a los jóvenes alineadas con las tendencias en redes y que sale a pedradas de Caranavi se entiende por la enorme mochila que carga al haber formado parte del gobierno de Arce. Lo de Andrónico y Mariana Prado, de quienes todavía no se entiende su posición en todo el embrollo del MAS, huele a catástrofe. Solo Susana Bejarano está siendo capaz de hilar un discurso en ese tablero que explique los detalles, pero el tiempo se agota. Esperamos más encuestas.








