La encrucijada de Paz Pereira llamada 15 de Abril
Paz busca una reconciliación con la ciudad de la que fue alcalde, pero puede perjudicar su apuesta electoral
Las casualidades de la vida han hecho que el último día de la campaña electoral por el balotaje sea precisamente el 15 de abril, la fecha de la efeméride departamental de Tarija, que se celebra esencialmente en su capital, Cercado, donde fue alcalde. Hay más.
Tarija es además el departamento donde su agrupación, Patria, tiene más posibilidades de sacar un resultado positivo. Positivo de verdad. Luis Revilla será proclamado gobernador de La Paz en los próximos días, pero su victoria con un 20% por retiro del partido contrincante contra la voluntad del propio candidato, lejos de sumarle, resta.
Semana Santa y el matrimonio de la hija de Marco Antonio Oviedo sirvió precisamente como excusa para un nuevo cónclave en Tarija con ministros de plena confianza; la delegación “Cerimedo”, la vieja guardia mirista, que para eso pone el Picacho como cuartel general, y en algún momento, los socios locales – Adrián Oliva -, que le dieron el sí en diciembre sin ser muy conscientes de lo que se avecinaba.
El asunto es más serio de lo que parece: Oliva centró su campaña de la primera vuelta en la apuesta por la colaboración preferente con “el gobierno Amigo” y sumó apenas un 35% de los votos, quedando más de 100.000 libres. La cifra es peor de la que obtuvo en 2015 y también está cerca de lo que las encuestas iniciales, antes de conocerse la alianza, ya sumaban.
Nadie le niega a Rodrigo Paz una capacidad para sumar votos en el área rural, siempre olvidada y abandonada, y que históricamente se ha volcado hacia el partido gobernante – a poco que fuera creíble - sin mayores debates éticos. Otra cuestión son las grandes ciudades y peor en la siempre contestataria Tarija.
Los actos del 15 de Abril los organiza la Gobernación de Tarija, donde gobierna Óscar Montes, enemigo íntimo desde que en 2015 le cediera la alcaldía con ciertos compromisos de continuidad y Paz volteara el tablero para colocarlo a su manera. La guerra fue salvaje y hubo numerosas víctimas. Los resquemores quedan.
En cinco meses de Gobierno Rodrigo Paz no ha tenido un encuentro institucional ni con el alcalde Johnny Torres ni con Óscar Montes, ni siquiera cuando llevó al Hotel Los Parrales al presidente de la CAF para anunciar el financiamiento de la planta de Tratamiento de Aguas Residuales. En el acto sí estuvieron los candidatos de su agrupación.
No sería la primera vez que hay tensiones entre Presidencia y Gobernación por el acto del 15 de Abril y sobre todo, la sesión de Honor de la Asamblea. Salvo algunos años en los que asistió regularmente Álvaro García Linera, Arce apenas se hizo presente su primer año y después optó por actos paralelos sin motivo aparente – Montes nunca fue especialmente beligerante con el presidente -, reforzando la idea del desprecio.
La simple idea de que Rodrigo Paz no asista a la sesión de Honor de Tarija se hace incomprensible; la posibilidad de que esta sea usada como plataforma electoral, o cualquier acto paralelo, augura desastre.
Quedan diez días hasta la cita. Ahí veremos la resolución tomada en el cónclave del Picacho. Y solo cinco días después. Veremos si fue la adecuada.





