Tarija, mujeres y política
Desde Giselle Prada, ninguna mujer en Tarija ha ejercido un cargo ejecutivo de primera magnitud en las instituciones; Sara Cuevas y Patricia Paputsakis fueron las últimas en pelear la alcaldía
Giselle Gonzáles de Prada Pizarro fue la primera mujer secretaria General de la Prefectura de Tarija y ocupó durante un tiempo y de forma interina el cargo de Prefecto. Prefecta. Eran otros tiempos. Su capacidad le dio la oportunidad y su cercanía al expresidente Hugo Bánzer probablemente permitió que fuera aceptada. Hace más de 20 años de aquello y ninguna otra mujer se ha siquiera acercado a esa posibilidad. Tampoco a la Alcaldía.
El recuento en la Gobernación se acaba rápido: desde que el voto popular define a la primera autoridad del departamento, nunca hubo una mujer al frente de una de las fórmulas con posibilidades de alcanzar el objetivo. Si alguna testimonial como Aluida Vilte por el FPV en 2015.
En 2006 el pulso se libró entre Luis Alfaro, Mario Cossío y Jaime Paz; en 2010 fue Mario Cossío (CDC) frente a Carlos Cabrera (MAS); el 2015 se apuntó a un Óscar Montes contra Carlos Cabrera, pero acabó siendo un Adrián Oliva (UD-A) versus Pablo Canedo (MAS) y en 2021 concursaron Álvaro Ruíz (MAS) frente a Óscar Montes (Unidos) y Adrián Oliva (Todos) y en la actualidad, de los siete candidatos en carrera, ninguna es mujer.
Es posible que esto pudiera considerarse una casualidad estadística o una cuestión de estrategia, pero hay más datos: Solo Aluida Vilte – en la gestión que el MAS quería inhabilitar a Mario Cossío – y Guadalupe Jurado han ejercido la presidencia de la Asamblea en sus 16 años de historia.
Hay más: Ningún ejecutivo seccional electo en 2010 y en 2015 fue mujer, y solo Karen Sánchez, fue electa en Villa Montes en 2021 bajo un régimen distinto.
La Alcaldía intocable
El resumen en la Alcaldía es similar. Ninguna mujer en el siglo XX. Óscar Montes, Rodrigo Paz, Alfonso Lema y Johnny Torres en lo que va de XXI. Lo propio en el Concejo Municipal. Y sí alguna alcaldesa alterna, como en el momento actual en el que con Torres de vacaciones dirige el municipio Nushenka Gaite.
En las pugnas electorales apenas ha habido tampoco representación, pero sí alguna representación.
2015
En 2015 hubo una de esas disfuncionalidades, pues bajo el paraguas de Unidad Departamental Autonomista (UD-A) que llevaba a Adrián Oliva a la Gobernación en representación de todas las fuerzas opositoras de Tarija, incluido UNIR, a la Alcaldía se presentaba Sara Cuevas, pero UNIR presentó a Rodrigo Paz en solitario.
La doctora Sara Cuevas, mujer de carácter fuerte e ideas claras, había sido asambleísta de Camino al Cambio en la primera gestión autónoma y azote permanente de la gestión interina de Lino Condori. Pediatra, enamorada del servicio público en el San Juan de Dios, artífice del Servicio Universal de Salud de Tarija(Susat) cuando ejerció de secretaria de Desarrollo Humano en la Prefectura, bien conectada, sólida en sus planteamientos, intolerante con los tibios y convencida de darle un nuevo giro a la ciudad, acabó sumando un muy digno 12% (59% UNIR, 21% MAS) luego de quedar prácticamente abandonada por su alianza al final. Eso sí, Alan Echart, parte del núcleo de Adrián Oliva, fue electo concejal.
2021
En 2021 Torres se adelantó a lanzar su candidatura a la alcaldía, el UNIR de Óscar Montes se volcó en llevar a su líder a la Gobernación y el recién fundado “Primero Tarija”, que Rodrigo Paz había armado para buscar su reelección en la Alcaldía, pero a la que renunció para irse como senador de Carlos Mesa y empezar a proyectarse como candidato a la presidencia, ni siquiera colocó candidato.
En esas apareció Patricia Paputsakis con una agrupación local: Basta, promoviendo la regeneración de la política tarijeña, el paso a los jóvenes y una forma distinta de hacer las cosas. Paputsakis no era nueva en esas lides y su familia tampoco, pero sí era joven y valiente al desmarcarse de los grandes proyectos y buscar suerte en solitario. Paputsakis, licenciada en Derecho, había sido la diputada suplente más joven del país con 23 años de la mano de Convergencia Nacional en 2009 – suplente de Víctor Hugo Zamora -; fue candidata a concejal en 2015 con Rodrigo Paz hasta que la inhabilitaron una semana antes de la elección, y después fue designada secretaria de Mujer y Familia en el Gobierno Municipal de Tarija, pionera en el país, y con buen desempeño, hasta que se alejó de Paz Pereira precisamente por la tumultuosa gestión política. Basta apenas superó el 1%.
2026
En la campaña de 2026 la elección se ha abierto más por la ausencia efectiva del Movimiento Al Socialismo (MAS) y hasta nueve candidatos pugnan por dirigir los destinos de la ciudad de Tarija, pero solo una es mujer: Luciana Campero.
Campero, combativa diputada en la pasada gestión, tiene características de Sara Cuevas y de Patricia Paputsakis, a lo que se suma ser, con distancias, la candidata del oficialismo en Tarija a pesar de Samuel Doria Medina. En sus manos está la posibilidad de cambiar la historia.





