Evo gana su pulso
La presentación de candidatos en Chimoré escenifica también el triunfo del evismo sobre el arcismo y el androniquismo, que nunca llegarion a cuajar
Ni muerto de dengue, ni fugado a Cuba o Rusia, ni dejado en Paraguay tras el primer viaje oficial del FAB001 al exterior, ni retirado. Evo Morales apareció en Chimoré el jueves para presentar a sus candidatos a las subnacionales – especialmente a Leonardo Loza para Gobernador de Cochabamba -, pero, sobre todo, para saborear lo que considera su victoria antes de llegar a las ánforas del 22 de marzo.
Hasta Chimoré llegaron candidatos de todo el país que esencialmente se han integrado en la alianza Unidos por los Pueblos, construida sobre la sigla del MAS, aunque los evistas prefieren referenciar a la “estructura” Evo Pueblo, y también algunos de los que se han metido en otras siglas para asegurar su participación. Una estrategia hormiga que les garantiza presencia, pero ojo, no victorias ni poder territorial.
A Evo le vale. En la práctica, lo del jueves fue una peregrinación hasta el cuartel general del “líder supremo” para devolverle la sigla, la portavocía y la capacidad de definir la estrategia. El arcismo simplemente se ha estido mucho antes de que Luis Arce entrara en la cárcel, y Andrónico Rodríguez nunca acabó de sonar creíble en sus arremetidas contra Morales. Su inconstancia y falta de contundencia le ha pasado factura según reconocen aquellos que creyeron en él y que de repente se vieron huérfanos y abandonados.
Morales ya demostró en agosto que seguía teniendo las llaves del Movimiento. Su voto nulo duplicó los de Andrónico y MAS juntos. Queda por calcular cuanto de aquel voto popular que se fue buscando alternativas hacia el capitán Edmand Lara se fue para siempre o puede retornar, dicen en el cuadro de mandos.
Es verdad que hay bases muy dolidas con Morales por su actitud kamikaze y por su negativa expresa a ceder la primera línea, que les condujo al descalabro, pero su constancia ha ganado el pulso. Sin poder institucional, el arcismo ha desaparecido y el androniquismo también.
El plan a mediano y largo
Cumplida la premisa de recuperar la sigla, queda por ver si recuperará los votos, pero el 22 de marzo, por ejemplo, se juegan más Lara y el propio Paz Pereira que él.
Algunos señalan que la enfermedad le ha ayudado a tomar perspectiva, aunque queda un siglo y medio hasta la próxima elección presidencial. El Gobierno de Paz empieza a tomar decisiones y la acumulación de errores y escándalos en el corto plazo empieza a erosionar la figura. “Dejar hacer” señalan como camino viable para rearmarse orgánicamente, aunque nadie quiere dormirse ante una eventual posibilidad de que el gobierno finalmente caiga…
Las fotos de Chimoré llamaron la atención por el aspecto de Morales, pero el mensaje era de fondo: Evo ha vuelto. Mientras, el gobierno, que no ha aprovechado los cien días de gracia, vuelve a tener un problema sobre la mesa, y con una elección de fondo.





